NosotrAs: La suerte de fracasar

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A veces las cosas no salen como queremos, a veces salen mucho mejor

NosotrAs: La suerte de fracasar

Me gradué a los 20 años. Como la mayoría de los recién egresados, en mi currículum aparecía el “Lic.”, prácticas profesionales, buen inglés... pero lo que siempre pensé que era mi mejor carta de presentación eran las ganas de aprender que llevaba conmigo a cada entrevista.

No resultó. Ni el título, ni el idioma, ni la disposición de empezar de cero fueron suficientes para conseguir esa oportunidad. Y entonces llegó mi opción B: “El sueño caribeño”.

Ese sueño estaba conmigo desde los 15 años. Mi pasión por la danza y el teatro me había hecho imaginar que algún día estaría bailando en los escenarios del Caribe mexicano.

Metí mi vida en maletas y, aunque me costó dejar mi hogar, al subirme a ese avión sentí que todo empezaba a tomar forma.

Cuando llegué estaba motivada. ¿Qué podía salir mal? Estaba en el lugar donde quería estar, haciendo algo que me apasionaba. Pero desde el primer día comenzaron a presentarse situaciones que hoy me parecen alarmantes: contratos engañosos y un ritmo de vida poco saludable que cada vez era más difícil de sostener. Había llegado con la mente abierta y preparada para un proceso de adaptación complicado, pero las cosas comenzaron a intensificarse.

Llevaba dos meses ahí y todas las noches tenía el mismo pensamiento: quería regresar. Mi cuerpo y mi mente estaban cansados... El día que tomé la decisión no se lo dije a nadie, excepto a mi mamá.

Renuncié, tomé un vuelo de regreso y sí, toqué fondo. Sentía pena, miedo y tristeza. Y fue justo ahí cuando entendí que necesitaba hacer una pausa.

Cuando retomé la búsqueda de empleo, llegó a mí una vacante de “Agente de viajes”. La leí y la descarté automáticamente... ¿Qué iba a hacer yo como agente de viajes? Pero una chispa de curiosidad me hizo enviar mi información.

Siempre me había gustado viajar y, 30 minutos después de salir de mi entrevista, recibí un mensaje: tenía el trabajo. “Será temporal”, pensé.

Hoy tengo más de tres años como agente de viajes y no, ya no creo que sea temporal. Este Plan C terminó siendo el plan perfecto. Aquí encontré muchas de las oportunidades que siempre había buscado: aprender, conectar con personas, pertenecer a un equipo y seguir descubriendo el mundo. ¿Tengo días malos? Sí, pero incluso en esos días me encanta lo que hago.

Quizá eso es lo que hoy quiero compartir con quien esté pasando por un momento de incertidumbre, con quien no tenga claro qué quiere hacer o sienta que las cosas no están saliendo como esperaba. Confía. No todos los caminos que parecen correctos son nuestro destino. A veces, los aciertos están en los momentos en los que nos atrevemos a salir de nuestra zona de confort y darle una oportunidad a algo que nunca habíamos imaginado. Porque, al menos en mi caso, el plan que menos esperaba terminó siendo el que más se parecía a mí.

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Breyda Carreon
Nacida en Saltillo, Coahuila, en 2000. Es licenciada en Administración de Recursos Humanos de profesión y agente de viajes por vocación.
Gracias a su trabajo ha conocido más de 10 países y actualmente se dedica a crear experiencias personalizadas a distintos destinos del mundo en Travelsite, una agencia de viajes orgullosamente saltillense.
Además, desarrolló “Her Trips”, un formato de viajes grupales con itinerarios pensados 100 % para mujeres.
Desde la infancia, la danza y el teatro musical han sido dos de sus grandes pasiones. Se describe como una persona sentimental, ocurrente y dedicada.

Nosotras es un espacio de colaboración dentro de Vanguardia, para conocer opiniones de mujeres diversas, libres, furiosas, críticas, creativas e incontenibles. .

Históricamente, el “nosotros” dominó la opinión pública. El “nosotras” es un gesto de presencia política. No es solo identidad: es disputa por la voz. Cuando una mujer escribe “nosotras”, no pide permiso para representar; se asume como parte de una conversación colectiva.