NosotrAs: Las mujeres que aprendimos a cuidar

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Desde la poesía de Safo de Lesbos, el amor entre mujeres abre una reflexión sobre el cuidado, la ternura y las distintas formas de querer

NosotrAs: Las mujeres que aprendimos a cuidar

Hay lugares a los que llegamos sin haber estado nunca; a mí me pasa con Lesbos.

Quizá por Safo, tal vez por todas esas mujeres que, siglos antes de nosotras, encontraron maneras de nombrar el deseo, la belleza y el amor entre mujeres cuando todavía no existían las palabras que hoy utilizamos para explicarnos.

Soy pansexual, pero mi relación con las mujeres no termina en el deseo. Hay en mí una necesidad de cuidar a las mujeres de mi vida.

Soy la que pregunta si ya llegaron, la que acompaña, la que resuelve, la que intenta ser fuerte cuando algo duele. Durante mucho tiempo pensé que esa forma de querer tenía algo de masculino.

Quizá porque nos enseñaron que proteger, proveer y sostener eran formas masculinas de amar. Pero he comprendido que el cuidado no tiene género.

Quizá eso que llamamos “energía masculina” sea, algunas veces, simplemente una mujer que aprendió a ser fuerte para que las suyas estuvieran bien y fueran felices.

Y ahí vuelvo a Safo.

A la mujer que escribió desde el deseo y convirtió a otras mujeres en poesía. A esa idea suya de que lo más bello puede ser aquello que amamos.

Porque quizá amar a una mujer también sea eso: encontrar belleza en sus manos, en su risa, en su manera de decir nuestro nombre; pero también preguntarle si llegó bien, acompañarla y sostenerla cuando lo necesita.

Estoy aprendiendo algo más difícil: cuidar no significa ser invencible. También puedo dejar que me cuiden.

Tal vez por eso Lesbos no es solamente una isla; es un lugar interior.

Un espacio donde se puede ser fuerte sin dejar de ser sensible, protectora sin tener que cargar con todo; donde ser mujer no significa elegir entre ternura y fuerza.

Quizá esa parte de mí que alguna vez llamé masculina no lo sea. Quizá solamente sea amor.

Amor con los hombros firmes.

Y quizá Safo todavía nos recuerde, desde Lesbos, que nunca ha existido una sola manera de amar a una mujer.

@karoaguillon

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Karolina Aguillón
Escritora, feminista y defensora de los derechos de las mujeres, Karolina Aguillón ha hecho de la palabra y la participación social espacios de resistencia y reflexión. Ha participado activamente en marchas y movilizaciones feministas en Saltillo y mantiene un profundo interés por las leyes y el ejercicio de los derechos fundamentales. Desde la literatura, aborda experiencias y realidades femeninas con una voz sensible, crítica y comprometida con la igualdad y la justicia.

Nosotras es un espacio de colaboración dentro de Vanguardia, para conocer opiniones de mujeres diversas, libres, furiosas, críticas, creativas e incontenibles. .

Históricamente, el “nosotros” dominó la opinión pública. El “nosotras” es un gesto de presencia política. No es solo identidad: es disputa por la voz. Cuando una mujer escribe “nosotras”, no pide permiso para representar; se asume como parte de una conversación colectiva.