Sonia Avila/Excélsior
El altar tenía gruesas capas de polvo y hollín sobre la cubierta de oro, lo que deterioró el color e imagen; además, las esculturas de ángeles y pinturas que lo forman requerían de intervención, dijo Marina Straulino, encargada del proyecto de rescate.
México, D.F.- Luego de salvarse de un incendio en los años setenta del siglo pasado, por primera vez el Altar del perdón de la Catedral Metropolitana fue restaurado por un grupo de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El altar tenía gruesas capas de polvo y hollín sobre la cubierta de oro, lo que deterioró el color e imagen; además, las esculturas de ángeles y pinturas que lo forman requerían de intervención, dijo Marina Straulino, encargada del proyecto de rescate.

Durante tres meses y con el trabajo de 15 personas, la restauración consistió en limpiar toda la superficie de oro y regresarle su color amarillo original. Sobre cada figura se delinearon con óleo los detalles y se le dio mayor tono a los colores de las esculturas.

"La limpieza incluyó un tratamiento químico para retirar con solventes especiales lo que estaba más pegado; luego se consolidó la estructura, porque ya era muy frágil, y a todas las esculturas y relieves se les dieron retoques para mejorar su color", dijo durante la presentación de los trabajos de restauración.

Straulino aseguró que sólo 40 por ciento del altar es material nuevo y que el resto fue intervenido para mantener la originalidad del retablo, que construyó Jerónimo de Balbás, arquitecto español que también realizó el Altar mayor de la Catedral, en el siglo XVIII.

A decir de la restauradora, la particularidad del retablo es la pintura central: "Es una Virgen de las Nieves pintada por Simón Pereyns, un artista que encarcelado en España hizo el cuadro para pedir perdón. Entonces las autoridades lo sacan porque, ¿cómo un gran pintor iba a estar ahí?", y el cuadro fue traído a México. Pero Straulino advierte que esto puede ser una leyenda.

Sergio Vela, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), explicó que el trabajo de restauración forma parte de un programa "mayor" que se proyectó desde 2001 para mejorar la imagen de toda la Catedral con ayuda del Instituto Nacional de Bellas Artes, el INAH y organizaciones civiles, como Amigos de la Catedral.

"No es una intervención sólo para este año, es para varios porque el plan que se estableció en 2001 pretende cubrir todas las necesidades del templo religioso. Ya lleva ocho años y continuará, porque posiblemente se detecten otras necesidades", expuso.

Vela adelantó que el órgano del Evangelio -que ya está siendo intervenido-, el segundo órgano de la Epístola, algunas capillas, la Torre Norte y una serie de esculturas y pinturas integran el plan de rescate. "Incluso hay pláticas para restaurar las fachadas exteriores", agregó.

Vela recordó que la rehabilitación de la Catedral forma parte del proyecto de restauración de los teatros centenarios, del Palacio de Bellas Artes y de espacios declarados como patrimonio cultural, a cargo del Conaculta.