Uno de los cráneos del Tzompantli. Foto: Cortesía.
Un tzompantli, una jornada de bordado y una muestra fotográfica son las actividades con las que RUMA: Comunidad y Arte conmemorará el Día Internacional de la Mujer los próximos 5 y 8 de marzo

Una de las últimas actividades presenciales que se pudieron realizar en 2020 antes del inicio de la cuarentena por la pandemia de COVID-19 fue la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, con muy distintos eventos entre los que destacaron las jornadas culturales organizadas por el recién creado colectivo RUMA: Arte y Comunidad.

A un año el encierro continúa, pero el interés de estas mujeres por generar reflexiones en torno a las violencias de género, el machismo y el feminismo, también, por ello, aunque no puedan convocar de la misma forma que su festival debut, sí ofrecerán una serie de propuestas artísticas con esta misma intención.

En entrevista con VANGUARDIA, Nicté Ruiz Magaña y Alejandra Guerrero Ruiz, acompañadas por dos de las artistas participantes, explicaron que este 2021, el 5 y 8 marzo, llevarán a cabo como parte del evento “Ausencia y memoria” un tzompantli en homenaje a las víctimas de feminicidio, así como una exposición fotográfica de la artista Criss Poulain y una jornada de bordado colectivo con motivos femeninos guiada por la artista textil Laila Castillo.

Las primeras dos actividades se inaugurarán en la Galería de la Academia Interamericana de Derechos Humanos en el Centro Histórico el viernes 5 a las 18:30, mientras que la segunda será un esfuerzo simultáneo desde distintas sedes a nivel internacional el lunes 8 de marzo a partir de las 13.00 horas.

“RUMA nace como una plataforma de apoyo a la cultura, específicamente a las artes visuales”, comentó Nicté Ruiz, “yo tenía la inquietud de promover exposiciones que visibilizaran problemas de carácter social […] Muchas de las artes han sido importantes aliadas en esto”.

“Creo que este año vamos con una gran libertad, con estas intervenciones del tzompantli, sobre cómo se interpreta, cómo acoge cada una de las artistas el problema que vivió la víctima en particular y queremos abrirnos, lograr una mayor empatía, no solamente en la comunidad, sino también las instituciones. No podemos ir cada uno por nuestro lado. Yo me formé en las instituciones y para mí es fundamental que ellos estén involucrados”, agregó.

En esta instalación montarán 50 cráneos de unicel intervenidos por el mismo número de artistas mujeres, quienes realizaron cada obra inspirada en la historia de una mujer que murió víctima de feminicidio —misma que los asistentes podrán conocer a través de un código QR junto a la ficha de la creadora—.

Si bien el propósito original del tzompantli en la época prehispánica era el de una ofrenda a los dioses hecha con sacrificios humanos, en RUMA esperan darle un significado de homenaje a estas mujeres asesinadas, volver a contar sus historias y establecer una conexión entre la artista y la persona a la que está dedicada cada cráneo.

En esta actividad participarán creadoras como María Esther González, Mayanin Ochoa, Lila Jamieson, Angelina Rivera, Ivonne Orozco, Georgina Chapa, Dulce Patoni, Karla Sotelo, Laila Castillo, Karla Rangel, Anabel Fuentes, Andrea Badillo, Radharani Torres y Talía Barredo —quien colabora con la muestra a través de su agencia de arte Liquen—, entre otros más.

Por otro lado la exposición fotográfica estará integrada por 18 momentos capturados por Criss Poulain durante la marcha del pasado 8 de marzo, que recorrió las calles del Centro Histórico con miles de mujeres exigiendo un alto a la violencia, donde ella tuvo oportunidad de capturar momentos íntimos del evento.

“Pasó la marcha y luego pasó lo de la pandemia y siento que se dividieron los tiempos y siento que muchas mujeres estábamos haciendo unión, tejiendo una cosa como de hermanas, y con la pandemia se cuarteó un poco”, reflexionó la fotógrafa sobre el proceso de retomar las fotografías a un año de su captura, “luego cuando escribí la hoja de sala, me di cuenta que (el 8 de marzo) fue un día de libertad, todas nos sentimos libres, son sentimos con el derecho de salir a las calles sin miedo, y alzar la voz, y mi papel en esa marcha fue detrás de la cámara”.

Mientras tanto, el bordado colectivo que se realizará el lunes 8 se deriva del proyecto Arte Resiliente de Laila Castillo y de su exploración de esta disciplina como un ejercicio para “sanar a través de la herida”, refiriéndose al hecho de “herir” la tela con la aguja.

Con sedes a nivel internacional, en ciudades como Barcelona, además de presencia nacional en la capital del país y por supuesto distintos espacios en Saltillo, esta actividad contará con cientos de participantes que de manera simultánea mostrarán a partir de las 13:00 horas sus bordados, hechos en los días previos, o comenzarán a esa hora a trabajarlos.

Castillo considera que aunque ha intentado atraer a hombres a la práctica del bordado, y conoce a otros más bordadores muy buenos, esta sigue siendo una práctica más de las mujeres. Este factor, y otros más, la llevaron a la reflexión de que “sí hay que visibilizar la violencia, pero ya no revictimizarnos, darnos cuenta cómo podemos desde la posición en la que estamos cada una de nosotras, he de confesar que la mayoría de nosotros bastante privilegiada, y al menos hablando en mi caso creo que mi función es estar de pie por las que no pueden, no tumbarme junto con ellas”.

Estas actividades podrás seguirlas a través de las redes de RUMA: Arte y Comunidad en Facebook e Instagram durante los días 5 y 8 de marzo.