Foto: Especial
Aunque nos han acompañado durante siglos, los ‘agujeros económicos’, también llamados ‘burbujas especulativas’, se han repetido una y otra vez a lo largo de la historia (y por qué siguen provocando tanto temor)

Se trata de caídas estrepitosas de la economía, que suelen ir precedidas de aumentos extremadamente altos en los precios de ciertos productos; y revientan cuando los involucrados menos se lo imaginan.

“Las burbujas emergen típicamente en períodos de innovación. Pueden ser innovaciones tecnológicas, como la Internet; o innovaciones financieras, como las hipotecas tóxicas que en Estados Unidos dejaron a miles de personas en la calle en 2207/8”, explica Markus K. Brunnermeier, profesor de la Universidad de Princeton.

El Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz dice que la explosión de una burbuja financiera es más peligrosa cuando están financiadas por créditos, como ocurrió en el caso de la compra de acciones en los años ‘20s en Estados Unidos, que condujo al Crack de 1929.

Al igual que muchos renombrados expertos en mercados financieros internacionales, Brunnermeier cree que las criptomonedas, como el bitcoin,  están llamadas a convertirse en una burbuja.

¿Hemos aprendido la lección?

Desde Londres, Ann Pettifor, directora del Centro de Investigación de Políticas Macroeconómicas (PRIME, por sus siglas en inglés), dice que las burbujas financieras ocurren porque la actividad económica y los precios no pueden crecer todo el tiempo de manera exponencial.

“Estamos inundados de burbujas financieras porque muchos gobiernos han tomado medidas que han desbalanceado las políticas económicas”, dice la doctora Pettifor.

Según la economista, en la actualidad hay muchas personas con acceso a liquidez facilitada por los bancos centrales, lo que quiere decir que tienen dinero extra para invertir en activos que pueden provocar todo tipo de burbujas.

“De hecho, tenemos burbujas en bienes raíces, en el mercado del arte, en las compra de acciones, en los clubes de fútbol, en el mercado de autos e incluso en las criptomonedas como el bitcoin”, señala Pettifor.

Las mayores de la historia

A continuación cinco de las mayores burbujas económicas de la historia (o al menos las cinco caídas financieras más estrepitosas de las que se tiene registro).

1.- La burbuja de los tulipanes

La tulipaanomanía o ‘crisis de los tulipanes’ es considerada como la primera burbuja especulativa de la historia mundial moderna. Se produjo en el siglo XVII y derivó en una euforia colectiva causada por la compra de bulbos de tulipanes de exóticos colores que comenzaron a ofertarse en el mercado de Holanda. El precio de los bulbos de los que brotan esas flores llegó a niveles tan exorbitantes que la gente comenzó a vender sus casas para conseguirlos.

Incluso se creó un mercado de ventas a futuro a partir de bulbos aún no recolectados. No obstante, la escalada de precios encontró su final, cuando un día de 1637 ningún inversionista quiso comprar más bulbos.

Sea porque se había agotado el dinero o simplemente por rumores de un eventual colapso, los compradores empezaron a vender desesperados y así se produjo una estrepitosa caída de los precios.

El pánico financiero se apoderó de los dueños de los bulbos de tulipán y de un segundo a otro, la economía holandesa se fue a la quiebra.

2.- La crisis de los Mares del Sur

La Compañía de los Mares del Sur, a comienzos del siglo XVIII en Inglaterra, tenía el monopolio del comercio con las colonias españolas en América Latina.

Esta empresa estableció su primera ruta comercial hacia la región en 1717 y comenzó a propagar falsos rumores sobre las maravillas de sus expediciones comerciales.

Esos rumores provocaron que el valor de sus acciones se disparara, pasando de 128 libras esterlinas a mil libras esterlinas en apenas siete meses. Todos querían tener títulos de la empresa; incluso el Parlamento Británico le otorgó a la firma una extensa línea de crédito para la expansión comercial de sus negocios.

En el siglo XVIII la Compañía de los Mares del Sur hizo correr en Inglaterra rumores que comenzaron a inflar una burbuja.

El rápido incremento en el valor de las acciones generó un frenesí especulativo en todo el país, que se hizo extensivo a la compra de títulos de otras firmas cuyas ganancias reales no eran demostrables.

Pero cuando se empezaron a agotar los recursos económicos de los pequeños ahorristas, la situación se puso difícil. Y se complicó aún más, cuando los inversionistas empezaron a comprar títulos de la empresa con dinero prestado por la misma Compañía de los Mares del Sur.

Cuando llegó el momento de pagar las deudas, muchos inversionistas no tenían el dinero suficiente para hacerlo y comenzaron a vender sus acciones.

Lo que siguió es fácil de imaginar: los precios se fueron al suelo, muchos bancos británicos quebraron y la economía se desmoronó.

3.- El crack de 1929

La mayor caída en la historia de Wall Street fue antecedida por un auge especulativo que surgió durante los años ‘20s y que llevó a miles de personas a invertir en el mercado bursátil. 

Muchos se endeudaron para adquirir más acciones, lo que generó el crecimiento de una burbuja que parecía imparable.

Hasta que el jueves 24 de octubre de 1929 se produjo el primer golpe, cuando los títulos se desmoronaron de un plumazo y el pánico financiero corrió por las calles de Nueva York.

Y lo peor estaría por venir. Cuando los inversionistas creían que la situación había tocado fondo, llegó el ‘Lunes Negro’ que quedó para siempre marcado en la historia.

La Bolsa de Nueva York se desplomó. La imparable fiebre especulativa llegó a su final y, con ella, la fiesta de los que habían logrado hacer dinero fácil. 

Quebraron bancos, cerraron empresas, cientos de miles de personas quedaron en la ruina y muchos inversionistas se suicidaron.

La crisis no solo devastó los cimientos de la economía estadounidense; se hizo extensiva al resto del mundo y dio paso a la llamada ‘Gran Depresión’.

4.- La caída de las empresas ‘punto com’

El auge de Internet a finales de los años ‘90s provocó la llamada ‘burbuja de las empresas punto com’, cuando el valor de algunas firmas tecnológicas llegó a niveles astronómicos pese a que no tenían ingresos reales.

Varios emprendedores se hicieron millonarios, y los inversionistas corrieron a adquirir más y más títulos que supuestamente seguirían incrementando su valor.

Como resultado, cientos de empresas ‘punto com’ fueron valuadas en miles de millones de dólares.

El índice bursátil Nasdaq Composite, donde cotizaba la mayor parte de las firmas tecnológicas, subió exponencialmente.

Y aunque Alan Greenspan, entonces presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, advirtió sobre la “exuberancia irracional” de los precios, el frenesí inversor siguió adelante y la burbuja terminó por estallar cuando se hizo evidente que muchas de esas compañías no eran rentables.

En octubre de 2002 el índice cayó abruptamente y provocó en Estados Unidos una recesión que tuvo efectos globales.

5.-La crisis de las hipotecas tóxicas

La crisis económica mundial sufrida a finales de la década pasada tuvo su origen en las llamadas hipotecas tóxicas o ‘subprime’, créditos con altos intereses que entregaban los bancos estadounidenses a personas que no tenían la solvencia económica para asumir esas deudas.

Las entidades agruparon varios de esos créditos dudosos en productos financieros poco claros que luego se revendían varias veces en los mercados especulativos.

La burbuja estalló cuando los deudores de los créditos no pudieron pagar y los precios de las viviendas se hundieron, al tiempo que millones de personas perdieron sus casas.

El fenómeno fue acompañado por la caída de las bolsas, el aumento del desempleo y la desestabilización del sistema bancario, que quedó representado en la simbólica caída del renombrado grupo financiero Lehman Brothers en 2008.

Aunque tuvo su origen en Estados Unidos, los efectos de la crisis se propagaron rápidamente por varios países, generando desastres financieros en otras economías que no tenían cómo protegerse.

Como si fuera una enfermedad, la ‘crisis de las hipotecas’ contagió al resto del mundo, convirtiéndose en una de las mayores burbujas de los últimos años. (Cecilia Barría/BBC Mundo)