Foto: La Jornada
Las condiciones en que sea devuelto será parte de la calificación del alumno para la clase de civismo, ya que deberá durar por lo menos tres años de uso

Ayer comenzó la etapa final de reparto de libros de texto gratuitos para el ciclo escolar que se inicia en poco más de una semana. Las autoridades deberán entregar cerca de 35 millones de libros para los distintos niveles de educación pública.

El avance en su distribución hasta ayer era de entre 80 y 85 por ciento de un total de 176 millones que se repartirán en el país.

Al mediodía, en la base aérea de Santa Lucía, el presidente Andrés Manuel López Obrador dio el banderazo de salida a tres aviones que realizarán la entrega: un Hércules de capacidad de carga de 16 toneladas y dos Casa de cuatro toneladas cada uno, con destino a La Paz, Baja California Sur.

Con ello se busca que los reciban a tiempo y no como se tenía antes la mala costumbre de que llegaban tarde, principalmente a los niños indígenas. Ahora hay equidad, todos somos iguales, pero se tiene que dar preferencia siempre a los más necesitados, señaló el presidente López Obrador, quien agradeció a marinos, a soldados y servidores públicos que ayudan para cumplir el compromiso de entregar los textos.

El costo de impresión y traslado –para el cual colaboran elementos del Ejército y la Marina– fue de 3 mil 500 millones de pesos, lo cual representó un ahorro de 466 millones de pesos tras las medidas de austeridad.

De las 77 mil toneladas de papel que se usaron para su fabricación, 40 por ciento fue con papel reciclado, en parte, gracias a las boletas electorales remitidas por el INE, precisó el titular de la Secretaría de Educación pública (SEP), Esteban Moctezuma, durante la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional.

El secretario de Educación indicó que se hicieron 2 millones de libros como reserva, en caso de posibles pérdidas por fenómenos climatológicos o por migración interna de alumnos. Se prevé terminar su entrega a finales del presente mes. Para su traslado se usarán, además, mil 823 vehículos y 233 almacenes en el país.

La colaboración de la distribución de los libros ha sido realmente sorprendente, se ha trabajado intensamente, llevamos muchísimos meses trabajando, los fines de semana, día y noche para poder cumplir, y en esto sin duda el apoyo de la Sedena y de Semar ha sido fundamental, agregó.

Para nivel prescolar se repartirán 15 millones de libros, en primaria 105 y en secundaria 35 millones más, además de otros textos para telesecundaria, telebachillerato, educación indígena, braille e inglés para prescolar y primaria.

Se actualizaron todos los libros en el país para darle contenido regional, textos estatales en toda la República, sostuvo el funcionario.

Entre los nuevos libros, con los murales de Diego Rivera en sus portadas, se agregó un nuevo texto para geografía de sexto grado que fue rediseñado con pasta dura, que deberá ser devuelto al concluir cada ciclo y que permitirá el uso de aplicaciones digitales, siendo el primero de su generación.

Las condiciones en que sea devuelto será parte de la calificación del alumno para la clase de civismo, ya que deberá durar por lo menos tres años de uso, aunque está diseñado para que resista cinco. Las aplicaciones digitales podrán ser consultadas por el estudiante por medio de un código QR en el celular. La SEP perfila que cada ciclo se sustituya un texto por uno de este tipo.

Para los libros de nivel prescolar el costo promedio es de 9 pesos por ejemplar, los de primaria cuestan 11 y los de secundaria 40, debido al pago de derechos de autor.

Además, se produjeron nuevos libros para historia, formación cívica y ética para primero y segundo grados de secundaria.

De los libros que se repartirán en las escuelas, 20 por ciento fueron impresos en los talleres de Conaliteg y los de IEPSA, mientras 80 por ciento se elaboraron en 60 diferentes imprentas privadas licitadas por la Secretaría de Hacienda.

Tanto a la conferencia de prensa de la mañana, como al acto en la base de Santa Lucía, asistieron los secretarios de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, y de la Marina Armada de México, José Rafael Ojeda Durán.