Situación. Estrella muestra en su rostro el miedo al porvenir; por ahora se mantendrán en Frontera a esperar que su esposo sane. | Foto: Lidiet Mexicano
Denis ve a su esposa conseguir dinero, luego de la caída que le impide caminar. Espera recuperarse pronto para seguir su camino

FRONTERA, COAH.- Recostado en un cobertor celeste, Denis espera entre los pastizales a que su esposa Estrella colecte algo de dinero en el cruce de las vías del tren con el libramiento Carlos Salinas... tienen hambre.

El matrimonio hondureño que busca dar una mejor vida a su hija de 8 años, quedó varado en esta localidad luego de que Denis cayera a las vías del tren y sufriera una lesión que le impide caminar.

Podría ser una fractura, pero prefiere no ir al médico por temor a ser deportado.

Desde hace un mes y medio salieron los tres de su país, tras ser amenazados de muerte y despojados de su vivienda por parte de las pandillas.

“En Honduras hay unas pandillas organizadas y molestan a los habitantes, les quitan sus casas se apoderan de ellas si uno no paga una cuota, hay trabajo pero solo para sacar el alimento para uno y ellos piden cuota por semana”, narra Denis.

“Nos dan 24 horas si no pagamos nos matan, allá hay bastantes casas vacías, ya sale la gente de ahí”, comentó.

La familia busca llegar a Estados Unidos para refugiarse y quedarse a trabajar. “No podemos llegar a nuestro país de vuelta, nos matan”, sentenció.

La pareja cruzó Guatemala y llegó a Palenque Chiapas. A bordo del tren viajaron a Veracruz, Tierra Blanca, Orizaba, Puebla, Querétaro.

Después continuaron a Celaya, San Luis Potosí, Saltillo, Monterrey y finalmente llegaron a Monclova donde el joven sufrió la caída.

“En Lecherías llegaron a secuestrarnos y gracias a Dios nos libramos de que no nos encontraron. Yo iba dormido, me levanté y estaba el tren parado, andaba toda la gente golpeando a los que íbamos en los carros, le dije a mi mujer ‘son secuestradores’ está feo y nos escondimos en el monte”, comentó el migrante.

“Se llevaron a mucha gente con pistolas en camionetas, como policías pero eran secuestradores”, aseguró.

EL DÍA DE SU ACCIDENTE

Cuando llegaron a Monclova, Denis no pensó que se iría el tren rápidamente. Bajó un instante, resbaló desde la escalera y cayó de espalda justo sobre el riel, causándose la lesión que le ha impedido caminar.

“Pensé que el tren se las iba a llevar (mira a su esposa e hija) pero paró más adelante y unos guardias me ayudaron a hacerme para la orilla porque quedé en medio del riel.

“Me compraron medicinas, yo tenía mucho dolor, nos dejaron quedarnos un día en la estación, pero hicieron cambio de turno, llegaron nuevos guardias y nos sacaron”, dijo el hondureño que esperan recuperarse para subir al tren, porque siempre que lo hace carga a su hija.