Publicidad y libertadÂ
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César Astudillo
(Investigadordel IIJ de la UNAM)
El modelo de comunicación políticaen la reciente reforma electoral ha sido sometido a algunos ajustesque pueden calificarse como menores. Las grandes premisas en las quese asienta vienen de 2007. Pero, el influjo que empieza a generar enla región es notable, tal y como lo constata la experiencia deGuatemala, que actualmente discute una importante reforma a la Ley deElecciones y Partidos Políticos, en cuyos objetivos destaca el puntode inflexión en torno a la modalidad de acceso de los partidospolíticos y las coaliciones a la radio, la televisión e, incluso,la prensa.
En una fórmula cercana a la que experimentamosen México, nuestro vecino del sur ha optado por establecer que en elámbito de las campañas los partidos y coaliciones tengan derecho a10 spots electorales diarios, de 30 segundos en cada canal detelevisión de cobertura nacional, a igual número en cada una de las3 emisoras de radio que los propios actores determinen, y ainserciones de media página diaria en cada periódico de coberturanacional. Todos estos espacios son gratuitos para los partidos, peroonerosos para el Estado, ya que la autoridad electoral debeadquirirlos directamente con los medios de comunicación, con cargo asu presupuesto, para repartirlos de manera igualitaria, sin importarel tamaño o la fuerza política que cada uno de ellosrepresente.
Tal y como lo hicimos en 2007, el privilegiootorgado a los partidos con cargo a los contribuyentes, impide quecontraten más espacios publicitarios directa o indirectamente.Asimismo, prohíbe que personas o empresas contraten este tipo deformato para hacer propaganda a favor o en contra de partidos ycoaliciones.
Como se observa, es notoria la cercanía entrela experiencia mexicana y la propuesta guatemalteca. Y es inclusosemejante el nivel de oposición que ha generado en los medios, yaque mientras se discute el proyecto en el país vecino, el monopoliotelevisivo existente se ha encargado de desplegar una campaña derechazo a la modificación, argumentando que la misma vulnera lalibertad de expresión.
Hoy por la mañana, en un panel enel que coincidimos en Guatemala con Frank La Rue, Relator Especial dela ONU para la Libertad de Expresión, coincidimos en que la reformaque se propone no vulnera la libertad de expresión porque sucometido es regular una de las modalidades de la comunicación entrelas fuerzas políticas y los ciudadanos, los spots, sin que ellorepresente menoscabo de las libertades democráticas. Por elcontrario, el ajuste se propone eliminar el factor oneroso en elacceso a los medios, impedir que sujetos externos puedan incidir conbase en su capacidad económica y favorecer el ejercicio genuino einformado del sufragio como consecuencia de la libre circulación deinformación a través de debates, entrevistas, reportajes ycobertura noticiosa.
Con frecuencia pensamos que lo queocurre en materia electoral en México es típico de nuestro entorno.Sin embargo, al ver lo que está ocurriendo en nuestro vecino del surnos damos cuenta que existen pasajes que se reproducen en contextosdiferentes.
Acaso el elemento que más nos aproxima seconstata al advertir que en ambos países la tv está concentradaúnicamente en una y dos manos, y que la pluralidad de canalestelevisivos, de opciones y preferencias destaca por su ausencia, conlo que ello representa para la deliberación publica, la informaciónplural, la calidad de los debates, el ejercicio del sufragio y, en elextremo, la salud del sistema democrático.
Twitter:@AstudilloCesar