Letras ácidas de la política nacional y coahuilense (Parte I)
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Sheinbaum tiene hoy día esa oportunidad de dar el golpe de timón y salvar a la patria. No de la derecha, no de los conservadores, no de los adversarios o de los comunicadores, sino de ellos mismos
Vaya semana movida y letal para las decisiones políticas en todos los niveles de este país, el cual cada día parece estar más cerca del abismo.
EL DESAFÍO. La bestia herida que habita en un rancho cerca de Palenque, agraviada por lo acontecido con su vástago malcriado y transa, patalea y bufa, fragua, conspira y ordena.
Primero, la carta redactada en su estilo personal, cargada de rencores y atavismos, en contra de la nación americana; después, la expectativa revivida de salir a la república en defensa de la soberanía, soltada en las redes; luego, la exigencia de la renuncia de García Harfuch y, por último, la ordenanza a Rocha Moya de regresar a la gubernatura siendo prófugo de la justicia norteamericana y todo lo que ello significa, dan cuenta de esa locura con destellos de lucidez que el expresidente ha tenido desde que perdió las elecciones de 2006 y mandó todo al carajo, hasta a sus propios aliados.
La más grave de las afrentas –que no mensaje para la presidenta Sheibaum– es, sin duda, esta provocación destinada a ponerla en jaque; es decir, la ecuación solamente tiene dos soluciones: que los gringos vengan por Rocha, con el consiguiente desprestigio de la presidencia que no defendió “la soberanía nacional”, o que su gobierno se resquebraje por el sostenimiento del capricho de mantenerlo en el poder.
Ya la advertencia está hecha y la dijo Landau: “Venimos por los funcionarios corruptos que permitieron al crimen organizado operar en el trasiego de las drogas”.
En esta jugada se apuesta el todo por el todo para defender al chamaco que creó una infraestructura magna para obtener ganancias con el huachicol y las grandes obras de su papá, más propina para los cuates y cuatro generaciones más.
Durante los primeros años de la administración del general Cárdenas, había quien mandaba y remandaba desde su casa: el jefe máximo Plutarco Elías Calles. Este, al ver que aquel no obedecía puntualmente sus órdenes, provocaba sabotajes y huelgas, hasta que un día se les ocurrió dinamitar un tren a sus esbirros. El 10 de abril de 1936, un contingente armado entró a la casa de Elías Calles y lo trasladó al puerto aéreo, a fin de expulsarlo del país hacia Estados Unidos. A partir del siguiente día, el presidente Cárdenas desmanteló la estructura administrativa impuesta por Calles y ¡santo remedio!
Sheinbaum tiene hoy día esa oportunidad de dar el golpe de timón y salvar a la patria. No de la derecha, no de los conservadores, no de los adversarios o de los comunicadores, sino de ellos mismos. ¡Haya cosa!
LA IMPOSTURA. Y sobre el mismo tema, el de tener que pagar favores a quienes apadrinan una candidatura, muy temprano en su gobierno, Manolo Jiménez no sólo tuvo que pactar con el PAN y el PRD algunas titularidades en dependencias del Ejecutivo, sino también con el anterior “gerente único y administrador de bienes”, Riquelme, quien no únicamente le impuso gente en el Poder Ejecutivo, sino también, lo que es más importante, en el Poder Judicial.
Y como toda impostura sale cara, hoy se da cuenta de lo impresentables que resultan, que no entran ni con calzador a la dinámica generada por el gobierno de Manolo y lo ensombrecen.
El primer caso es el del amigo íntimo, muy íntimo de Riquelme, al que defiende a capa y espada: el taimado Miguel Mery, a quien ya no sólo le llueven, sino le lloviznan los problemas derivados de su ignorancia jurídica, su apetito voraz por el dinero y las ocurrencias que se le ocurren.
Sabedor de aquel dicho de que “de la obra sobra”, se aventuró a construir un palacete por casa de la fregada y sus vecinas, se inventó un sistema digital de administración de justicia y creó una estructura ilegal paralela a los jueces. Claro, todo ello con pingües ganancias para la bolsa de sabe quién y sus cuates.
Entonces, un grupo de abogados, cansados de esas tropelías del “licenciadillo balaceras”, interpuso esta semana toda una batería de recursos legales que incluye: solicitud de comparecencia, juicios de amparo y político en contra del “magistrado” presidente, en los cuales se denuncian las irregularidades cometidas y lo perjudicial que resulta para quienes acuden en busca de justicia al “palacio de la negligencia”. Veremos a dónde llega esta triste historia.
Otra riquelmista desconocida y gris es la secretaria del Medio Ambiente, la lagunera Susana Estens, a quien rebasa su ineficiencia. Y tiene tan mal tino que, pensando que eso de la ecología es también animar la fiesta, se aventó a publicar un instructivo para cuidar a caballos y burros en la cabalgata del góber a Sabinas.
Próximamente, se dice, publicará otro afiche para las distintas mezclas con ron y emulaciones de cómo farmear aura en las plazas. ¡Espérelos! De que las hay, las hay. ¡Pero qué caros salen los caprichos y las imposiciones!