Downton Abbey ya está en Netflix

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Opinión
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Downton Abbey” es, probablemente, una serie sobrevalorada. Es una serie demasiado apegada a las fórmulas, prudente, en ocasiones aburrida e incluso cursi.Achis, achis… ¿de qué hablo?... ¡Pero si yo soy fan de “Downton Abbey”!

Es el efecto que ha provocado la realeza inglesa de principios del siglo pasado en la comunidad de televidentes. No sabemos exactamente por qué, pero muchos norteamericanos hemos caído en el encanto de “Downton Abbey”. Con su primera temporada, estrenada en 2010, su popularidad se esparció como la pólvora por el mundo y todavía continúa acaparando las expectativas de sus seguidores. Pero, insisto, ¿por qué? ¿POR QUÉ?

En cierto momento todos hablaban de “Downton Abbey”. La mencionaban en otras series de televisión como referencia a lo que estaba de moda e incluso “How I Met Your Mother” la parodió durante un capítulo. En el episodio Ted, Marshall y Lily están obsesionados con “una serie sobre la realeza británica” llamada “Woodworthy Manor”, a la que no se pueden resistir aunque sea demasiado complicada al hablar de títulos aristócratas y demasiado sosa al dedicar parte de su historia a momentos intrascendentes como los concursos de jardinería. 

Ahora, Netflix ha comenzado a transmitir en México las primeras tres temporadas de “Downton Abbey” y ya es una de las series más populares del servicio. Después de analizarlo llegué a la conclusión de que el embrujo provocado por esta serie creada por Julian Fellowes sí tiene una razón y radica en tres aspectos. Primero, nos encanta porque nos acerca a un mundo que no conocemos de primera mano. Es interesante apreciar las costumbres, planteamientos ideológicos y hasta las legislaciones de una sociedad que todavía conserva a la monarquía como institución. “¿Cómo es posible?”, nos preguntamos durante sus primeros episodios.

Segundo, la historia se desarrolla en décadas de transición, por lo que podemos apreciar cómo la nobleza británica de principios del siglo 20 se enfrentaba a la homosexualidad, la guerra, las crisis económicas, las enfermedades y las críticas de sus detractores. Y eso nada más en las primeras temporadas, porque después los condes de Grantham deberán encarar conflictos raciales, muertes impactantes y hasta concepciones no deseadas.

Tercero, los personajes. Aunque es cierto que diversas temáticas en “Downton Abbey” resultan innecesarias e incluso frívolas, podemos aceptarlas gracias a la complejidad de los personajes que las experimentan. Nobles y sirvientes tienen un mismo peso en esta trama. Todo el elenco está excelentísimo (sobre todo la veterana Maggie Smith); no por nada, premios como el Emmy y el Globo de Oro han caído rendidos a los pies de los actores de “Downton Abbey” y les han reconocido con varias nominaciones. Se llevó ya dos Globos, no sobra decirlo.

En Inglaterra está por estrenarse la quinta temporada este 21 de septiembre. Los que no la hayan apreciado todavía, deberían darle una oportunidad ahora que está en Netflix. Mi Twitter: @CalladitaR




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