El día que conocí a Colosio en Saltillo

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El relato es de Jaime Martínez Veloz, desentraña cómo fue su relación desde el inicio en Coahuila hasta el legado de Luis Donaldo Colosio

25 marzo 2026
El día que conocí a Colosio en Saltillo

Como dicen en Chiapas: “con vos quiero platicar”. Te conocí en la sala de espera del periódico “Vanguardia” de Saltillo, donde yo escribía en esos tiempos, propiedad de Armando Castilla. Fue en 1989, tú eras presidente del PRI, y yo un empedernido luchador social en la Universidad, en las Colonias y los ejidos de Coahuila.

La plática inicial se convirtió en debate, pero tu actitud fue tolerante. Aceptaste los temas de la discusión, defendiste el partido que dirigías, pero admitiste la crítica, asumiste el reto y me lanzaste otro: ingresar a tu partido para cambiarlo por uno de otro tipo, que entendiera la nueva realidad del país.

Me invitaste a incorporarme al Movimiento para el Cambio Democrático que dirigía dentro del PRI, mi amigo, Julio Hernández López. La decisión no fue sencilla, pero el entusiasmo de Julio, sus ideas y su invitación a la rebeldía fueron factores que contribuyeron a aceptar tu invitación.

https://vanguardia.com.mx/noticias/mexico/asi-fue-el-asesinato-de-luis-donaldo-colosio-hace-32-anos-videos-HI19667743

Por ese tiempo me encontraba coordinando un proyecto de mejoramiento de vivienda para el gobierno de Eliseo Mendoza Berrueto, con quien trabajé muy a gusto y me identifiqué con sus concepciones sociales del quehacer gubernamental.

Tu compromiso comunitario, siempre por delante

La primera queja que recibiste de mí fue de parte de los sempiternos caciques priístas laguneros, acerca de que yo privilegiaba a los cardenistas en atención. Te expliqué el método, el recorrido social del programa, las convocatorias en donde se señalaba el lugar, el día y la hora en que se celebrarían cada una de las asambleas campesinas, para determinar colectivamente las prioridades por comunidad.

Después de escucharme me comentaste que ojalá esa experiencia pudiera aplicarse en otras regiones del país. Con respecto a la queja caciquil, con tu sinceridad norteña me dijiste “mándalos a la chingada”. Y agregaste un comentario: en el campo lagunero se necesita ser muy pendejo o malagradecido para no reconocer la figura del general. Tu respuesta me gustó, y alegremente mandé a los caciques doblemente al lugar donde me dijiste que los enviara.

$!TIJUANA BAJA CALIFORNIA, 23MARZO2024.- A 30 años de haberse registrado el asesinato de Luis Donaldo Colosio, este sábado 23 de marzo se reunieron en la plaza para conmemorar su muerte. Militancia del PAN, del PRD, y del Partido Revolucionario Institucional realizaron una guardia de honor en la que colocaron una ofrenda de flores en el monumento en honor a Colosio. FOTO: OMAR MARTÍNEZ/CUARTOSCURO.COM

Al año de eso, Mario Luis Fuentes, a petición de la CFE, por conducto de Heleno García, me solicitó la realización de un proyecto de Reacondicionamiento de Vivienda Popular en Mexicali, para abatir los altos índices de consumo de energía eléctrica.

Cuando lo terminé, el propio Mario Luis me pidió unas tarjetas acerca de mi percepción de la realidad política bajacaliforniana. Te las llevó a ti, a Ernesto Zedillo y a Carlos Rojas. Después me invito a comer unos tacos para “informarme”, a bocajarro, de la decisión de ustedes para que yo me hiciera cargo del Programa de Solidaridad en la Zona Costa de Baja California. A Mario le dije: ¿qué chingaos te pasa?, ¿qué voy a ir hacer a un lugar de donde no soy?, “por eso mismo, tú no eres de ahí, como no lo son la mayoría de los que viven en Tijuana”, me contestó.

A regañadientes acepté venir a esta ciudad, por un lapso de seis meses. Llevo más de 12 años y sólo me voy a ir muerto de esta tierra donde se condensa la enorme complejidad social de nuestro México. Tomé agua de la presa y me gustó, según un dicho de por acá.

https://vanguardia.com.mx/noticias/mexico/asesinato-de-colosio-quien-fue-el-segundo-tirador-y-por-que-tardaron-30-anos-en-detenerlo-NJ19678612

Mi paso por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), donde después fuiste mi jefe, fue controvertido, pero ha sido la mejor experiencia dentro de la función pública en mi vida. El gobernador Ruffo terminó odiándome: ahora lo comprendo, el tenía carisma, ganó la gubernatura, era bueno para los negocios, pero de la política social no entendía ni jota. Me tiró con todo lo que pudo. Aunque al final no pudo mucho.

Tu solidaridad con Tijuana en las lluvias de 1993.

En el año de 1993, Tijuana sufrió el embate de unas lluvias torrenciales, por el cual murieron decenas de tijuanenses, y hubo miles de damnificados y casas destruidas. Entrar a las colonias era una tarea punto menos que imposible. Me aprendí todas las veredas, en tanto que las autoridades panistas, con Ruffo a la cabeza, informaban que la situación estaba bajo control. Obstaculizaban la labor del ejército y mantenían una actitud de desprecio a la aportación comunitaria.

Ante el desabasto de medicamentos y alimentos en la ciudad, me pediste que fuera a México para traerme una dotación de estos insumos. Conseguiste el avión Hércules de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y me trepaste en esa bodega que parecía de trailer de cabina doble: oscura como una chingada, sin azafata, ni cinturones de seguridad. Me agarré de las mallas que cubrían las medicinas, y así viajé en medio de una tormenta que movía como matraca aquella bodega voladora. Una botella de brandy Terry, que le pensaba regalar a un amigo en su cumpleaños, me sirvió para atemperarme los nervios.

A medios chiles llegué a Tijuana como a las 4 de la madrugada, donde ya había cientos de brigadistas del Programa de Solidaridad, organizados para el desembarque de los alimentos y medicinas. Las entregamos al representante del municipio y la respuesta de los mandarines municipales panistas fue lapidaria. “ningún medicamento, ni alimento, para los comunistas de Solidaridad”.

La lucha se agudizó y terminaste apoyando en forma directa a las comunidades desplazadas del apoyo institucional. Los panistas criticaron esa acción, pero hoy por todo el país el gobierno federal panista invierte directamente en cada municipio, y reproduce lo que tanto criticó. En mi barrio le llaman a eso hipocresía.

Un viaje intenso y didáctico a Ensenada

Recuerdo tu último viaje como responsable de la Sedesol a Baja California, venías a un foro sobre Ecología. Me pediste que pasara por ti al aeropuerto de Tijuana y te llevara a Ensenada. Llegaste junto con Mario Luis. Al pasar por las oficinas de la Sedesol en Tijuana, me dijiste que vendrías de nuevo y te gustaría saludar a todos lo que ahí trabajaban.

Al pasar por la Plaza Río, como ya era de noche, se te antojó pararte a cenar comida china en el restaurante “Dragón del Río”. En ese lugar estuviste platicando de temas ecológicos con tus representantes del tema en Washington. Terminamos de cenar y enfilamos rumbo a Ensenada. Mario Luis manejó aquella Suburban en la que nos fuimos. El camino fue de un intercambio conciso de ideas, experiencias y propuestas.

Las convicciones eran la constante. Había magia en el ambiente. Me hiciste saber tu desconfianza en la cúpula priísta bajacaliforniana. “No confíes en ellos” me dijiste y nunca lo olvidé. También agregaste: “la base del partido es otra cosa, pero cohesionarla no es un asunto menor”.

Durante el trayecto, el contenido de la plática estuvo determinado por la solidez de tu formación política, la precisión de tus preguntas, la creatividad de tus propuestas y tu capacidad no sólo para escuchar sino para adentrarte a profundidad en cada tema tratado.

En Ensenada nos hospedamos en el sencillo pero bello hotel “Las Rosas”. Llegamos después de medianoche. Por la mañana desayunaste con algunas personas que desconozco, conmigo tomaste un café y tus palabras las recuerdo como si las hubieras dicho ahora: “con inteligencia, pero con firmeza, hay que recuperar Baja California para un proyecto democrático y renovador”. Luego te llevé al lugar del foro, te esperé y te acompañé al aeropuerto de Ensenada, donde saludaste a algunos compañeros de la Sedesol y partiste a México.

Después programaste una gira por el estado, que se canceló porque coincidió el día con la discusión legislativa en Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio.

La ciudadanía a la presidencia de la República, la consigna y la idea central de tu campaña

$!Aniversario Asesinato Colosio

Luego como candidato del PRI, viniste a Lomas Taurinas, donde construiste una pieza oratoria profunda y comprometida con un proyecto popular de gobierno, ¡la ciudadanía a la Presidencia de la República!, ¡no le tememos a la competencia política, le tememos a la incompetencia política! Para que después un supuesto redentor mesiánico, o manipulado lumpen, sin verte a los ojos, por la espalda como solo lo hacen los cobardes, y a mansalva, te disparara dos tiros mortales.

Contigo se nos fue la esperanza de cambiar al país.

Zedillo, tu sucesor, continuó durante la campaña con tu discurso. Pero ya sentado en la silla presidencial se convirtió en un hombre desconocido. La Reforma del Poder quedó en el cesto de la basura. Tu discurso del 6 de marzo lo convirtieron oficialmente en reliquia partidaria.

Tu ejemplo una guía para la acción.

En 1994 participé como candidato la diputación federal del Sexto Distrito en Tijuana, y gané esa diputación para el proyecto político que nos dejaste. En esa legislatura Ernesto Zedillo me propuso como integrante de la Comisión de Concordia y Pacificación para la Paz en Chiapas (Cocopa). Su gobierno firmó unos primeros acuerdos con el EZLN, pero luego se arrepintió y los desconoció, lo que evitó una solución digna a la justa rebeldía indígena.

Debido a que voté en contra de la reforma constitucional para privatizar los satélites y los ferrocarriles, me mandó decir “que considerara fracturada la amistad” que según él nos unía. Ahora sé el porqué de su enojo: actualmente es empleado de una de las empresas norteamericanas beneficiarias de dicha privatización.

En ese tiempo era casi mortal desafiar al presidente: los priístas no me hablaban, por ese entonces sentía que hasta los postes se me cambiaban de acera para no saludarme. Por sus pistolas, Zedillo cambió a los presidentes del PRI, cuantas veces se le dio la gana. Primero habló de una “sana distancia con el PRI” pero siempre actuó con la ley de “aquí sólo mis chicharrones truenan”.

La Presidencia de la República la perdió el PRI en el 2000 ante un vaquero coca colero, que aprovechó el hartazgo ciudadano en contra de un partido en el gobierno, desgastado por tantos años en el poder, que abandonó tu propuesta de renovación y cambio, plegándose a las políticas económicas neoliberales, y a privatizaciones vergonzosas y deshonrosas para el país.

Con dinero público se apoyó a los banqueros mexicanos, con el pretexto de un supuesto rescate de los ahorradores. Nos vendieron el cuento de que para proteger a los que ahorraban o debían créditos, duplicaron la deuda pública del país en un sexenio. Luego regalaron los aeropuertos a grupos de poder económico de España, Francia, Alemania y Dinamarca.

Ya sin la Presidencia de la República, en el 2002, en el PRI se produjo un simulacro electoral, donde en un pacto con tufo de mafia, se consumó un fraude electoral que permitió a Roberto Madrazo y Elba Ester Gordillo apoderarse de la dirección nacional del partido.

El compromiso por cambiar el país sigue presente

Pero no todo son noticias malas: muchos de tus compañeros seguimos luchando por tus ideales en diferentes trincheras. Pero la Reforma del Poder se borró hasta de los discursos del que fue tu partido.

Por último, quiero decirte, Luis Donaldo, que todavía faltan muchas plazas por tomar, muchos sueños por realizar, muchas cosas por cambiar, muchas ideas por germinar.

$!A 28 años del asesinato del candidato priista Luis Dondaldo Colosio Murrieta en la colonia Lomas Taurinas, como cada año los colonos recuerdan su aniversario luctuoso

Los que les temen a tus ideas te quisieron convertir en parte de la página roja, pero la fortaleza de tus convicciones y propuesta desborda cualquier intento de ese tipo. Eres patrimonio de todos, que en su mayoría ya no militamos en el partido que abandonó tu proyecto político.

Esto va con un saludo y un abrazo con cariño compañero, donde quiera que te encuentres.

Este Artículo fue publicado el 12 de diciembre de 2003, en el Semanario Zeta.

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Jaime Martínez Veloz
Jaime Cleofas Martínez Veloz es un político, activista y arquitecto mexicano por la Universidad Autónoma de Coahuila, escritor y articulista del periódico La Jornada.