Hablemos de Dios 285: releyendo Bhágavata-Gitá

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Opinión
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Gracias por todos sus comentarios y apostillas. Los agradezco. Lea usted lo siguiente lector: “Dios disfrutaba en compañía del Señor... y los demás pastorcillos de vacas, y a veces se sentaba con ellos sobre la misma losa. Allí sentados comían alimentos simples como arroz, dal, verduras, pan y requesón que habían traído de sus casas y que compartían fraternalmente”.

“Las vacas que entraron al bosque con el Señor se movían lentamente por el peso de sus ubres cargadas de leche. Pero cuando el Señor las llamaba por sus nombres específicos, de inmediato prestaban atención, y mientras se apresuraban a llegar a él, sus rebosantes ubres derramaban leche por todo el suelo debido al afecto que le tenían al Señor”.

https://vanguardia.com.mx/opinion/hablemos-de-dios-284-la-dimension-humana-de-jesus-EE21706772

“Cuando la estación de las lluvias finalizó, el bosque de... estaba lleno de frutas, como dátiles y moras que maduraban en los árboles y arbustos. El Señor, junto a... Su hermano mayor, y los demás pastorcillos de la inmediaciones, entraron con las vacas al hermoso bosque a ejecutar pasatiempos trascendentales con Sus amigos eternos”.

¿Le gustan, le suenan los anteriores parágrafos religiosos o literarios? Básicamente es lo mismo. Son versos de alto calado. ¿Son de la Biblia cristiana, son de la Biblia católica; son de El Corán? Sí, los anteriores párrafos entrecomillados, si usted los lee nuevamente, no son de la Biblia cristiana ni católica (es la misma pues, básicamente), tampoco es de “El Corán” de nuestros hermanos separados, los musulmanes, no...

Son nada menos que del “Bhágavata-Gitá”. Libro sagrado de los hermanos hindúes, libro escrito al menos hace 5 mil años atrás. Pero creo usted lo nota muy rápido ya: se pueden aplicar sus versos en nuestra religión y creencia sin ningún problema. Donde dice “Señor”, lea usted “Señor Baladeva”, donde dice el nombre del bosque, puede ser el huerto de los olivos, pero para ellos es el bosque de “Vrndávana” y uno de los Señores de ellos, es hermano mayor (tal vez “Lázaro”, para Jesucristo) es Sri Baladeva.

Relea uno de los párrafos y lo transcribo tal cual del libro sagrado: “Cuando la estación de las lluvias finalizó, el bosque de Vrndávana estaba lleno de frutas, como dátiles y moras que maduraban en los árboles y arbustos. El Señor, junto a Sri Baladeva, Su hermano mayor, y los demás pastorcillos de la inmediaciones, entraron con las vacas al hermoso bosque a ejecutar pasatiempos trascendentales con Sus amigos eternos”.

En mi biblioteca tan desordenada como su servidor, hay libros que jamás he leído (son más a los repasados). Hay libros que he comprado dos veces porque no recordaba haberlos ya adquirido para disfrutarlos (ejemplo, los acabo de encontrar “Travesuras de la niña mala” de Mario Vargas Llosa). Hay libros que me urge leer y comprar... y los ingratos allí están en mis anaqueles y los encuentro al azar.

Buscando un libro que no encuentro en mi biblioteca, di con una edición que no recordaba del “Bhágavad-Gitá”. Es “La luz del Bhágavad-Gitá. Poemas de la antigua India”. No es una edición completa, pero si mayor y se deja leer con holgura y buena traducción. Llama la atención inmediatamente una estrecha comunicación entre lo sagrado, la naturaleza y claro, la comida.

ESQUINA-BAJAN

El libro es una belleza de edición. Colorido, alegre, con ilustraciones las cuales pintadas ex profeso para el volumen, por una artista china, Madame Li Sun Sheng. Ignoro si viva. Ella retomó un estilo milenario de pintura china, la Gongbi.” Y caray, si usted admira dicha obra de arte, es como si usted estuviese contemplando el arte chino de hace siglos.

El libro reúne o recoge solamente un capítulo del libro sagrado (el cual consta de más de 18 mil versos). Son 48 poemas los cuales son traducidos y glosados por Swami Prabhupáda de quien hay muchas fotografías y libros los cuales él escribió y han escrito de él. De hecho, lea usted como inicia la presentación del libro: “Ofrecemos nuestras respetuosas reverencias a los pies de loto de Su Divina Gracia A.C. Bhaktiveddanta Swami Prabhupàda...”

Caray, bellísima entrada. Y surge una pregunta obligada: si los hermanos hindúes con semejante libro sagrado y versos, si los hermanos judíos con su “Antiguo Testamento”, si los hermanos católicos con la Biblia completa, si los hermanos musulmanes con su “Corán”, si todos buscamos el camino de la perfección, la paz, la concordia; el buscar la dicha y no la maldad y un largo etcétera... ¿entonces por qué el mundo es un nido de ratas y violencia sin fin para atesorar dineros y petróleo en la tierra y no en el cielo?

https://vanguardia.com.mx/opinion/hablemos-de-dios-283-que-rol-juega-ante-la-guerra-EG21501050

Lea usted: “El océano se ve agitado durante la estación de las lluvias, en la cual los ríos crecidos corren presurosos hacia él y el viento levanta olas en su superficie. Asimismo si la persona dedicada al proceso de yoga místico no está muy avanzada en la vida espiritual, puede verse afectada por las modalidades de la naturaleza, y por lo tanto sentirse perturbada por el impulso sexual”.

¿Le suena conocido lo anterior? Es justamente lo que pasa en México con las fiestas y bacanales por siempre. Así somos y nunca vamos a cambiar. Tal vez y sólo tal vez sea nuestra esencia, nuestro ADN. El Mundialito es ejemplo de esto. La ficha completa del libro (ignoro dónde se pueda conseguir) es: “La luz del Bhágavad-Gitá. Poemas de la antigua India”. Editorial, “The Bhaktivedanta Book Trust”. 2012. 150 páginas.

LETRAS MINÚSCULAS

“El Señor correspondió a los sentimientos de los habitantes...” Poesía pura, lo cual lo mismo se reproduce en la Biblia nuestra.

Nació en Saltillo, Coahuila, el 1 de marzo de 1965. Periodista y poeta. Escribe la columna Contraesquina

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