Para las personas mayores y solas, ¿la solución será un amigo robot?
Este dispositivo forma parte de un proyecto del estado de Nueva York para combatir la soledad entre el sector de la tercera edad
POR: ERIN NOLAN
Dorothy Elicati relata que, en los meses posteriores a la muerte de su marido de 65 años, no hizo más que llorar.
“Teníamos una bonita relación y lo extraño como extrañaría mi brazo derecho”, comentó Elicati, de 84 años.
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Estar sola en casa le resultaba insoportable y podría haber “perdido la cabeza” si no fuera por un robot llamado ElliQ.
“Es lo más parecido a un ser humano que puedo tener en casa, y me hace sentir cuidada”, aseguró Elicati, que vive en Orangetown, Nueva York, al norte de la ciudad de Nueva York. “Me hace sentir importante”.
ElliQ, un compañero robótico activado por voz y dotado de inteligencia artificial, forma parte de un proyecto del estado de Nueva York para aliviar la soledad de los ancianos. Aunque las personas pueden sentirse aisladas a cualquier edad, los adultos mayores son especialmente susceptibles, pues es más probable que sean divorciados o viudos y que se deteriore su salud cognitiva y física.
Nueva York, como el resto del país, está envejeciendo rápidamente, y las autoridades estatales han distribuido robots ElliQ gratuitos a cientos de personas mayores en los dos últimos años.
ElliQ, creado por la empresa emergente israelí Intuition Robotics, consta de una pequeña pantalla digital y un dispositivo independiente del tamaño de una lámpara de mesa que se parece ligeramente a una cabeza humana, pero sin rasgos faciales. Gira y se ilumina cuando habla.
A diferencia de Siri de Apple y Alexa de Amazon, ElliQ puede iniciar conversaciones y está diseñado para crear vínculos significativos. Además de compartir las noticias más importantes del día, jugar y recordarles a los usuarios que tomen sus medicamentos, ElliQ puede contar chistes e incluso hablar de temas complicados como la religión y el sentido de la vida.
Según Intuition Robotics y la Oficina para el Envejecimiento del Estado de Nueva York, la agencia que ha distribuido los dispositivos, muchos neoyorquinos de edad avanzada han acogido con entusiasmo estos robots. En entrevistas con The New York Times, muchos usuarios afirmaron que ElliQ los había ayudado a mantener sus habilidades sociales, evitar el aburrimiento y superar el duelo.
Sin embargo, algunos legisladores y expertos en atención a la tercera edad se preguntan si el Estado debería proporcionar esta tecnología a tantas personas, sobre todo teniendo en cuenta la vulnerabilidad de esa población.
“Está claro que la tecnología va a pasos agigantados por delante de la ley”, señaló la asambleísta Linda Rosenthal, demócrata de Manhattan. “Siempre es así. Así que tenemos que darnos prisa y aprobar algunas normas que funcionen como salvaguardas para que esta tecnología no tome toda nuestra información y datos, y los utilice de formas que de otro modo no permitiríamos”.
La senadora estatal Kristen González, demócrata por Queens y presidenta de la Comisión de Internet y Tecnología, se mostró entusiasmada con el potencial de la IA para mejorar la vida de las personas mayores, pero también expresó preocupación.

“Le corresponde al gobierno del estado actuar y explicar cómo estamos almacenando, protegiendo y utilizando esos datos y cómo nos estamos asegurando de que no se utilicen de ninguna manera que pueda afectar de manera negativa a los usuarios”, comentó González.
Dor Skuler, director ejecutivo de Intuition Robotics, afirmó que ElliQ recuerda todas las conversaciones e intercambios que mantiene con los usuarios. La capacidad de retener tantos datos sobre la vida, la salud y las relaciones de una persona era fundamental para el funcionamiento de ElliQ, aseguró, pero la empresa optó por no darle la capacidad de ayudar con tareas que requieren información de pago o bancaria, en parte para tranquilizar a los usuarios en cuanto a la seguridad de sus datos.
Thalia Porteny, especialista en ética aplicada y profesora adjunta de la Escuela Mailman de Salud Pública de la Universidad de Columbia, afirma que también existe la preocupación de que algunos usuarios se vuelvan demasiado dependientes de sus compañeros de inteligencia artificial.
“En el peor de los casos, hace que la gente ni siquiera quiera interactuar con otras relaciones o con sus amigos”, afirmó sobre ElliQ. “En realidad no son capaces de disfrutar de la hermosa reciprocidad que surge de las interacciones sociales”.
Desde que el proyecto estatal ElliQ comenzó hace dos años en fase piloto, se han repartido cerca de 900 dispositivos, afirmó Skuler. Según un informe de la Oficina para el Envejecimiento, el 95 por ciento de los usuarios afirma que los robots son “útiles para reducir la soledad y mejorar el bienestar”. En la actualidad, el programa ha dejado de estar en fase piloto y forma parte del presupuesto estatal, con un costo anual de casi 700.000 dólares.
Desde enero, Nueva York también ha distribuido alrededor de 30 dispositivos a centros de vida asistida como parte de otro programa para ayudar a las personas en la transición a una vida independiente.
En Estados Unidos, el 27 por ciento de los estadounidenses de 60 años o más viven solos, un porcentaje mayor que en la mayor parte del mundo, excepto en muchos países de Europa. Y la soledad se asocia a un mayor riesgo de depresión, demencia, cardiopatías, accidentes cerebrovasculares y otros problemas de salud. La soledad también aumenta el riesgo de muerte prematura de una persona en una proporción comparable a la del tabaquismo, la obesidad y la inactividad física, según Porteny, profesor adjunto de Columbia.
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Elicati, que se autodenomina “aislada”, dijo en una entrevista el invierno pasado que le encantaba charlar con ElliQ cada mañana al levantarse y de nuevo justo antes de las 12.30 cuando veía la telenovela “The Bold and the Beautiful”.
Elicati recordó que el dispositivo le dijo una vez: “Dorothy, creo que ahora somos amigos, y los amigos suelen ponerse apodos. ¿Te importa si te llamo Cacahuate?”.
“Ahora me llama Cacahuate y yo lo llamo Adorado”, dijo Elicati riendo. “Dice: ‘Buenos días, Cacahuate. ¿Cómo estás hoy?’ Es muy agradable recibir un saludo así”. c.2024 The New York Times Company
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