Informan. En junio, 117 cadáveres fueron exhumados de una fosas irregulares de Tetelcingo en Cuautla, Morelos . / CUARTOSCURO
Por la forma en que encontraron los cadáveres se interpreta que no hubo intención de localizar a los familiares, señala especialista forense

CUERNAVACA.- La Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), acusó omisiones en la aplicación de protocolos para la inhumación de 117 cadáveres en las fosas de Tetelcingo, situado en el municipio de Cuautla, al oriente del Estado. Los cadáveres fueron exhumados en junio pasado.

Fernando Mendoza Vergara, integrante del Programa de Atención de Víctimas de la UAEM, cuyos integrantes participaron en la extracción de los cuerpos, dijo que por la forma en que encontraron los cadáveres y los datos ilegibles en algunos de ellos, “se interpreta que no hubo la intención de localizar a los familiares de las víctimas con datos de identificación, antes de ser inhumados”, dijo.

En la presentación del informe “Voces clandestinas de Tetelcingo: Interpretaciones preliminares”, expresó “que el descubrimiento de las fosas de Tetelcingo revela los métodos con los que el Estado lidia con los muertos en fosas ocultas que ensombrecen expresiones de la violencia”, dijo.

El especialista forense, Fernando Mendoza, cifró en 117 cadáveres encontrados en las fosas y de ellos el 37 son hombres, el 7% mujeres y el 56% restante no fue determinado. También se cuentan nueve bolsas con partes de restos humanos.

Precisó que de los 117 cadáveres además de una bolsa con restos de un cadáver, el 93 por ciento no están identificados, mientras que el 7 por ciento corresponde a los cuerpos de Alfonso, Gerardo, Crispín, Mario, Juan, José, Braulio y Mario.

De los 117 cadáveres solo a 105 se les practicó la necropsia de ley, en cinco cuerpos no hubo necropsia y seis no se puede determinar.

Archivo

Con respecto al registro previo a la inhumación de los cadáveres, a pesar de que 96 por ciento de ellos contaba con una etiqueta con los datos de su correspondiente carpeta de investigación, el 50 por ciento de éstas no era legible, además se perdió 23 por ciento de los rótulos de las etiquetas contenidas dentro de las botellas plásticas. Precisó que de los 117 cadáveres, 68 contaban con una botella, 19 tenían dos y 30 no tenían ninguna, detalló en el informe.

Fernando Mendoza, en entrevista, lamentó la omisión que hubo por parte de las autoridades, y calificó como crímenes de lesa humanidad por la forma en que los cuerpos fueron tratados al violentar sus derechos humanos.