El fin de “El Mencho”: El error fatal que derribó al imperio del CJNG
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El 22 de febrero, el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, fue abatido por elementos federales
El hombre que dirigía una organización criminal con presencia en 40 países desde campamentos itinerantes y sin usar jamás un teléfono celular, sucumbió ante el único rastro que no pudo borrar: los afectos personales. Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), murió el pasado fin de semana tras un operativo de Fuerzas Especiales en Tapalpa, Jalisco. Su caída no solo cierra la trayectoria del expolicía convertido en el criminal más poderoso del mundo, sino que ha desatado una ola de violencia en 20 estados y una crisis diplomática entre México y Estados Unidos.
EL RASTRO DEL ‘SEÑOR DE LOS GALLOS’
Durante dos décadas, la disciplina de Oseguera fue su mejor blindaje. Protegido por un arsenal de grado militar y una guardia de 60 hombres, el capo de 59 años evitaba cualquier dispositivo electrónico que pudiera revelar su ubicación.
Sin embargo, el deseo de ver a sus hijas y la visita de una de sus amantes en un fraccionamiento privado en las afueras de Tapalpa abrieron la brecha que la inteligencia mexicana y estadounidense esperaba.
El jueves 20 de febrero, agentes detectaron a la mujer y a dos niños ingresando a una propiedad. Al día siguiente, un dron de vigilancia estadounidense captó el momento en que una figura salía de la casa para abrazarlos y despedirse. La lógica de las autoridades fue implacable: nadie más que el propio jefe del cártel se atrevería a tal muestra de afecto con la mujer del capo. “El Mencho” estaba en casa.
OPERATIVO Y CAÍDA: 48 HORAS DE FUEGO
La madrugada del domingo 23 de febrero, Fuerzas Especiales mexicanas, apoyadas por seis helicópteros, irrumpieron en el escondite. En un intento desesperado por huir, Oseguera fue herido de bala mientras intentaba ocultarse entre la maleza. Murió junto a dos escoltas durante el traslado aéreo a un hospital.
El cadáver de quien fuera el campesino que detectó el negocio de las metanfetaminas en los años 80, revelaba a un hombre que intentaba ocultar el paso del tiempo con cabello teñido y carillas dentales. La operación dejó un saldo de 13 muertos iniciales, pero la respuesta del cártel fue inmediata y brutal:
*) Narcobloqueos: Más de 250 bloqueos carreteros en 20 estados.
*) Bajas militares: 25 soldados asesinados en las represalias.
*) Ataques civiles: Incendio de 500 vehículos, supermercados y bancos.
DE SICARIO A ‘ESTADO’ PARALELO
La trayectoria de Oseguera transformó el narcotráfico en México. Tras ser deportado de Estados Unidos en 1992 y un breve paso por la policía de Jalisco, escaló en el Cártel del Milenio gracias a su matrimonio con Rosalinda González Valencia. Para 2011, con la masacre de 35 personas en Veracruz, el CJNG anunció su llegada con una brutalidad comparada por expertos con la de ISIS. Bajo su mando, el grupo diversificó sus ingresos más allá del fentanilo y la metanfetamina:
*) Control territorial: Operaciones en 20 estados (de los 4 iniciales).
*) Economía ilícita: Tráfico de migrantes, extorsión y lavado de dinero en hoteles y casinos.
*) Capacidad bélica: Uso de minas terrestres, drones con químicos tóxicos y lanzacohetes (con los que derribaron un helicóptero militar en 2015).
EL VACIÓ DE PODER Y LA PRESIÓN DE TRUMP
La muerte de “El Mencho” ha puesto a la presidenta Claudia Sheinbaum bajo el fuego cruzado de la violencia interna y la retórica de Donald Trump. Aunque el abatimiento del capo se consideraba un gesto de “buena voluntad” hacia Washington, el presidente estadounidense reclamó a Sheinbaum por el caos desatado, atribuyéndose el éxito de la operación en su discurso del Estado de la Unión sin mencionar al gobierno mexicano.
¿QUIÉN SIGUE?
El CJNG queda ahora en manos de una estructura colegiada de al menos siete lugartenientes. Según documentos internos del gobierno, el sucesor natural parece ser Juan Carlos González, “El 03”, quien posee la ventaja de haber sido el hijastro de Oseguera. Otros perfiles como “El Jardinero” y “El Sapo” también se perfilan en la lucha por el control de la empresa criminal más sofisticada de la era moderna.
PUNTO DE ATENCIÓN: EL RIESGO DE LA FRAGMENTACIÓN
La caída del líder absoluto suele provocar periodos de violencia inestables. Para México, el reto no terminó con el último suspiro de Oseguera entre la maleza de Tapalpa; la verdadera prueba será contener a una organización que ha demostrado tener la capacidad de paralizar al país cuando su cabeza es golpeada.
(Con información de The New York Times, Jack Nicas, Paulina Villegas y Maria Abi-Habib)