36.6 kilómetros fue el recorrido realizado por Alfonso García, quien ocupó 11 horas, 26 minutos y 21 segundos para lograrlo. | Foto: Especial
‘Algún día, la tenga que recorrer toda’, así se trazó el propósito de atravesar la ‘cresta’ de la Sierra Zapalinamé, una meta que cumplió 7 años después

El espacio de la Sierra Zapalinamé, que forma parte de la Sierra Madre Oriental con su diverso relieve, ha sido el escenario del recorrido realizado por el atleta y montañista saltillense Alfonso García Benítez.

“El Flaco”, como es conocido en el medio y quien al lado de su compañera Lolis Tenorio Villaseñor formaron el Club ‘Montañeros Coahuila’, después de un minucioso estudio en torno a su relieve se llegó el momento de la travesía.

“Algún día la tengo que recorrer toda”, recuerda su esposa ese pasaje que en aquel momento juzgó como una extravagancia, sin embargo, hace unos días, Alfonso García cumplió su deseo a lo cual destaca su compañera: “estamos más que orgullosos por la ejecución y culminación de esta hazaña”.

Cresteando Zapalinamé fue llamada esta proeza con salida en el punto de Los Chorros y llegada al Centro Ambiental del Cañón San Lorenzo, una carrera de 36.6 kilómetros por toda la cumbre de esta emblemática sierra, done “El Flaco” hizo camino al andar, claro, respetando a la montaña, principal lema de los aventureros.

La hazaña lograda por el montañista y atleta sobre esta ruta que concede a quienes han estado en su cumbre, un excepcional paisaje, se cumplió en un tiempo de 11 horas, 26 minutos con 21 segundos, acto que será un recuerdo imborrable para “El Flaco” García.

Acompañado por una cruz, un portalibros, la fuerza y el empuje, pero sobre todo el apoyo del club, familia, amigos, compañeros y su esposa, se logró el proyecto allá arriba, disfrutando de unas vistas incomparables hacia cualquier dirección que mirara, trotando por caminos no existentes y difíciles finalizó su anhelo.

Durante su travesía, haciendo zigzag al no existir sendas, pero conocedor del relieve por el estudio realizado previamente y a una velocidad media de 12 kilómetros por hora, el montañista logró alcanzar un ascenso acumulado de 5 mil 773 metros sobre el nivel del mar.

Toda esta aventura, aparte de cumplir un deseo que inició a forjarse hace 7 años, cuando estando con su esposa en la terraza de su casa, desde donde se observa la majestuosidad de la Sierra Zapalinamé, dijo “algún día, la tenga que recorrer toda”, un hecho que está dedicado en honor a su primogénito Yael García Tenorio.