Sobre la metodología epidemiológica, expresó que se ha usado en otros países y permite poder tomar acciones de forma oportuna dependiendo la incidencia del SARS-CoV-2 . ESPECIAL
La científica manifestó que el SARS-CoV-2 puede replicarse en células epiteliales del intestino de las personas infectadas

MÉRIDA, Yuc.- Mediante el desarrollo de una metodología epidemiológica, un equipo de científicos yucatecos detectó la presencia del SARS-CoV-2 en aguas residuales en el estado de Quintana Roo.

La investigadora del Centro de Investigaciones Científicas de Yucatán (CICY) y líder del proyecto, Cecilia Hernández Zepeda, explicó que estos estudios realizados se efectuaron en aguas residuales, en aguas subterráneas y en descargas de aguas subterráneas en zonas costeras de la zona urbana de Cancún, Puerto Morelos y Solidaridad.

Los estudios revelaron que únicamente se encontró presencia del virus en el agua residual, es decir, que el RNA del SARS-CoV-2 aún no se encuentra en cenotes o zonas costeras de esa región o de la península de Yucatán.

Asimismo, informó que no se ha encontrado ni comprobado que el agua residual no tratada sea "un canal de infección para las personas", apuntó.

La científica manifestó que el SARS-CoV-2 puede replicarse en células epiteliales del intestino de las personas infectadas, lo que significa que el virus es excretado en las heces de los pacientes sintomáticos o asintomáticos, posteriormente estas excreciones llegan al drenaje y finalmente a las plantas de tratamiento, desde donde se aplican técnicas como RTq-PCR, prueba que es similar a la que se utiliza para la detección del virus en humanos.

Sobre la metodología epidemiológica, expresó que se ha usado en otros países y permite poder tomar acciones de forma oportuna dependiendo la incidencia del SARS-CoV-2 en las aguas residuales de una comunidad, "debido a que las altas concentraciones del virus en el agua se deben a la alta incidencia de casos de Covid-19 en personas infectadas por el virus".

"Esta técnica tiene ciertas ventajas ya que se puede calcular cuántas personas están infectadas en una población sin tener que muestrear a cada persona en toda una comunidad; esto permite tener una respuesta rápida, económica y eficiente para los tomadores de decisiones", comentó la investigadora.