Fotos: Alejandro Rodríguez/VANGUARDIA.
Con la experiencia de tres años con el bazar navideño ‘Las joyas de la corona’, Residencias Corona abrió un espacio específico para la adquisición de obras de arte de artistas mexicanos

En su misión de apoyar a los artistas que trabajan en Saltillo, ya sea de manera provisional o fija, Residencias Corona ha reunido a una importante comunidad de creadores, originarios de diversas partes del país y cuyo trabajo se vendió en eventos especiales en este lugar.

Pero ahora, a más de cuatro años de que Claudia Barrios y Samuel Flores comenzaran el proyecto de residencias artísticas y galería de exposición ubicado en la esquina de Allende y Corona, y con tres ediciones ya de su bazar navideño de arte Las joyas de la Corona, esta semana abrieron un nuevo espacio dedicado específicamente a la venta de obras de arte.

Estanquillo Corona es el nombre del lugar que, desde el despacho 1 del cuarto piso del edificio Lomelí, en el Centro Histórico, será un bazar permanente al cual podrá acudir cualquiera que desee adquirir alguna de las obras de los muchos artistas con los que tienen relación.

Fue el pasado miércoles 19 de mayo que abrió sus puertas el estanquillo, con obra de artistas como Vinicio Fabila, Ramiro Rivera, Mayelo Cársol, Antonio Olvera, María West, Rafael Ortega, Raúl Cantú, Daniel Bates Hurtado, Alejandro Cerecero y los duranguenses Jesús Christian Castro, Luis Leonardo Ortega y otros más que se irán sumando a la oferta.

En entrevista con VANGUARDIA, Claudia Barrios, explicó que después de la última edición de Las joyas de la Corona consideraron que ya era tiempo de ampliar los objetivos de Residencias Corona con un espacio dedicado a la venta.

“Alguna ocasión yo le había dicho a Samuel que quería sacar eso de la venta”, comentó, “me interesaba a mí vender obra, pero no quiero como que mezclar el proyecto de Residencias Corona y por eso decidí sacarlo en el Estanquilllo, como pura venta. Encontramos el local aquí y me encantó”.

Claudia Barrios, administradora del espacio.

Debido a la variedad de creadores que hay en el catálogo de este lugar también es vasta la diversidad de técnica y de discursos. Hay desde pintura con diferentes materiales, grabado y dibujo hasta fotografía y técnicas mixtas, que abordan tanto cuestiones como el arte pop, la figuración académica, paisaje y retrato, entre otros, con precios que van desde los 50 pesos por algunas estampas hasta obras de más de 5 mil pesos.

“El nombre de estanquillo es porque no quiero que sea una galería formal, no planeo hacerme rica”, explicó la gestora, “sí voy a sacar una comisión pero es más que nada para mantener el local y los gastos. Seguir más o menos con la misma línea que lleva Residencias Corona”.

Agregó que espera pronto hacer más cercana la labor de ambos espacios, de manera que los artistas que utilicen el taller y la residencia vendan parte de lo que realizaron ahí en el bazar.

“Toda la obra que está aquí no es parte de nuestra colección, son piezas que me han dejado los artistas en los expo-bazares. Hablé con los artistas para empezar esto y la idea es que manden ya sea la pieza o algún catálogo para vender”, especificó.

 

Por esta razón el catálogo del Estanquillo será dinámico y conforme se vayan las piezas llegarán otras, además de que señaló que procurarán actualizar la muestra cada mes.

“La idea mía es de generar en la comunidad una necesidad de que adquieran obra”, comentó, “por ejemplo, para un cumpleaños, o una boda, hay tiendas departamentales que venden o una playera, o una cachucha, cuadros incluso, que son caros, y son series de mil piezas repetidas. Entonces la idea es que las personas empiecen a comprar este tipo de cosas que son piezas únicas, son piezas de autor. No necesariamente conmigo pero la idea es que se vaya generando este mercado”.

Ella observó un poco de este patrón en su experiencia con el expo-bazar navideño. Si bien en las primeras ediciones fueron más los conocidos de los artistas los que llegaban a Corona a adquirir alguna pieza al final se generó una clientela ajena al círculo próximo de creadores, compradores que ya ubicaban el espacio como un para poder encontrar obras de arte.

Estanquillo Corona está abierto en horario de oficina pero también se pueden agendar citas a través de las páginas de Facebook e Instagram de Residencias Corona.