Especial

‘Los Últimos Días del Crimen’En la última década, el actor de origen venezolano Edgar Ramírez ha logrado una posición privilegiada en la Meca del Cine al convertirse en uno de los pocos latinos en actividad con papeles protagónicos sustanciosos.

Entre estos se encuentran interpretaciones importantes, e inclusive merecedoras de premios, como las de personajes basados en la vida real de “Carlos, el terrorista” o el magnate de la moda Gianni Versace en series como “Carlos” (2010) o “American Crime Story: El Asesinato de Gianni Versace” (2016), de manera respectiva, las cuales le dieron nominaciones tanto al Emmy como al Globo de Oro al Mejor Actor Protagónico de Miniseries o Películas para TV de su año, entre otras más.

Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas, ya que en días pasados Ramírez estrenó también teniendo el personaje protagónico una película original de Netflix titulada “Los Últimos Días del Crimen” (“The Last Days of American Crime”), filme basado en una novela gráfica “radical” que si bien tiene una premisa interesante por ser una mezcla de la serie de películas de “12 horas para sobrevivir” con una clásico de la talla de “Naranja Mecánica” (Stanley Kubrick, 1971), pero que ni siquiera llegando a la mitad no consigue llegarle siquiera a los talones a esta última para terminar siendo un total fiasco tanto para Ramírez como para todos los involucrados.

“Los Últimos Días del Crimen” nos sitúa en un futuro no muy lejano en el que la sociedad global está sumida en la anarquía total, y como último recurso el gobierno norteamericano decide ponerle fecha a la emisión de una señal electromagnética que llega a paralizar a sus habitantes con la justificación de que con ello les hace prácticamente imposible que sean capaces de involucrarse en todo tipo de actividades criminales.

Sobre aviso no hay engaño, y teniendo conocimiento de la fecha en que inicia esta especie de toque de queda criminal una especie de “Robin Hood” del bajo mundo llamado Graham Bricke (Ramírez) hace alianza con Kevin Cash (Michael Pitt), el hijo del principal orquestador de esta incipiente dictadura virtual, para robar de sus arcas el dinero que en las primeras horas de la emisión el segundo para fastidiarlo pero el primero para poder escapar junto a una inevitable “damisela en apuros” de nombre Shelby Dupree (Anna Brewster) a Canadá, país donde el libre albedrío de sus habitantes seguirá adelante.

El principal problema de “Los Últimos Días del Crimen” es que lo que su director Olivier Megaton consiguió, y muy bien, en meros vehículos de entretenimiento y acción como un par de películas de la saga de “Búsqueda Implacable” aquí se pierde en una larga y pretenciosa cinta que a pesar de lograr cuando menos un par de momentos gloriosos de acción de pierden en su totalidad en un discurso que sobre todo en el momento caótico que vive el mundo no solo es deplorable sino también peligroso.

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Alfredo Galindo

Columna: Cinelectronico

Productor, Director y Guinista de cine.

Columnista del periódico Vanguardia desde 1995, escribe sobre música, cine y televisión. Combina la pasión de escribir con la creación cinematográfica.