La misión espacial BepiColombo que, hoy inicia su viaje de siete años hacia Mercurio se despidió de la Tierra, pasó a 12,700 kilómetros de nuestro planeta, aprovechando su impulso gravitatorio para continuar con su misión hacia el planeta más pequeño del sistema solar.

La misión espacial BepiColombo, lanzada por las agencias europea y japonesa para estudiar Mercurio, pasó hoy a 12,700 kilómetros de la Tierra para aprovechar su impulso gravitatorio en su viaje de siete años hacia el más pequeño y desconocido planeta del Sistema Solar.

Es la única vez que esta doble sonda lanzada por un cohete Ariane-5 desde la base de Kurú, en la Guayana francesa, en octubre de 2018 se aproximará a la Tierra en su viaje, en el que hasta en dos ocasiones usará la gravedad de Venus y otras seis las de Mercurio, indicó la Agencia Espacial Europea (ESA).

BepiColombo necesita de la fuerza de esos planetas para frenar la atracción solar y economizar una energía que necesita para llegar a un planeta que solo ha sido visitado en el pasado por dos sondas terrestres, ambas de la estadounidense NASA.

La maniobra de aproximación a la Tierra de BepiColombo se desarrolló con éxito, pese a que conllevaba un momento delicado: durante 34 minutos, sus paneles dejaron de recibir la luz solar al situarse en el lado oscuro de la Tierra, lo que generó inquietud en el equipo de la ESA que dirige la misión.

Es la única vez que la sonda espacial BepiColombo lanzada por un cohete Ariane-5 desde la base de Kurú, en la Guayana francesa, en octubre de 2018 se aproximará a la Tierra en su viaje. Foto: EFE/ESA

Además, los científicos de la ESA tuvieron que pilotar la maniobra desde la base de seguimiento de Darmstadt, en Alemania, en formato reducido, a causa de las condiciones de distanciamiento social obligadas por la pandemia del coronavirus.

"El desarrollo de la operación fue totalmente diferente a lo que habíamos imaginado hace dos meses", indicó Johannes Benkhoff, uno de los científicos que trabaja en la misión.

La responsable de vuelo de BepiColombo, Elsa Montagnon, explicó que era la primera vez que la sonda dejaba de recibir la energía solar, lo que confería cierto grado de peligro a la operación.

La sonda entró en la zona oscura a las 5.01 GMT y a las 5.35 GMT sus paneles volvieron a recibir la luz solar, lo que les permitió de nuevo recargar las baterías.

"Cuando hemos visto que sus paneles solares volvieron a funcionar, supimos que BepiColombo había salido de la zona oscura de la Tierra y que podía proseguir su viaje interplanetario", agregó Montagnon.

Casi una hora antes, a las 04.25 GMT, la sonda había sobrevolado la Tierra a unos 12.700 kilómetros, el momento más cercano en el que estará desde su lanzamiento.

la misión espacial BepiColombo pasó a 12.700 kilómetros de la Tierra para aprovechar su impulso gravitatorio en su viaje de siete años hacia Mercurio. Foto: EFE/ESA

Durante su travesía cercana a la Tierra, los científicos de la ESA aprovecharon para poner en marcha los instrumentos de la sonda para calibrar su estado y también para preparar su siguiente aproximación a otro planeta, Venus, que tendrá lugar en octubre.

En 2026, los 16 instrumentos de observación que equipan BepiColombo deben estudiar Mercurio y tratar de resolver los misterios que encierra el planeta más próximo al Sol.

La foto distribuida por la Agencia Espacial Europea y la Agencia de Exploración Aeroespacial Japonesa muestra la Tierra vista desde la sonda espacial BepiColombo que vuela hacia Mercurio. Foto: AP/ESA

En el transcurso de su acercamiento a la Tierra, la sonda tomó este jueves algunas imágenes del planeta que fueron difundidas por la ESA.

En la secuencia se ve a la sonda acercándose a la Tierra a una velocidad de 100,000 kilómetros por hora y en imágenes tomadas cada 10 minutos se observa la maniobra de aproximación, en la que BepiColombo pasa de estar a 281,940 kilómetros a 128,000 kilómetros.