El líder norcoreano Kim Jong-un. Foto: EFE
Según el líder norcoreano, el ensayo misilístico ha permitido completar las capacidades del armamento estratégico de su país, que incluye también bombas nucleares tradicionales y bombas de hidrógeno.
El prolongado pulso con los imperialistas estadounidenses ha llegado a su fase final"...
Kim Jong-un, líder norcoreano

El líder norcoreano Kim Jong-un aseguró en declaraciones publicadas hoy que el misil intercontinental lanzado durante un ensayo el martes es capaz de llevar una "cabeza nuclear grande y pesada”.

"El prolongado pulso con los imperialistas estadounidenses ha llegado a su fase final", afirmó Kim, citado por medios estatales.

Según el líder norcoreano, el ensayo misilístico ha permitido completar las capacidades del armamento estratégico de su país, que incluye también bombas nucleares tradicionales y bombas de hidrógeno.

Kim aseguró que Corea del Norte jamás renunciará a sus armas nucleares. La prueba realizada el martes fue un "regalo" para Estados Unidos con motivo del Día de la Independencia (el 4 de julio), afirmó.

Fotografía facilitada por la agencia oficial de noticias norcoreana KCNA que supuestamente muestra un cohete balístico intercontinental norcoreano Hwansong-14 mientras es disparado desde una localización no especificada en Corea del Norte. Foto: EFE

El secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, confirmó que Corea del Norte había realizado una prueba con un misil internacional, tal como había asegurado desde el régimen comunista en Pyongyang. Al principio, tanto el Ejército de Estados Unidos como el Ministerio de Defensa de Rusia habían hablado de un misil de medio alcance.

Tillerson anunció como represalia "duras medidas" contra Corea del Norte y solicitó para esta tarde una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para debatir sobre la situación.

En una demostración de fuerza, Estados Unidos y Corea del Sur realizaron hoy un ejercicio de misiles conjunto en respuesta al comportamiento "desestabilizador e ilegal" de Corea del Norte, según una declaración del Ejército norteamericano.

Pyongyang ha acusado reiteradas veces a Estados Unidos de que los ejercicios bélicos que todos los años lleva a cabo de forma conjunta con Corea del Sur sirven para preparar un ataque contra Corea del Norte, algo que los dos aliados niegan categóricamente.

En las maniobras, que se realizaron en la costa este de Corea del Sur, participó un sistema de misiles tácticos del Ejército de Estados Unidos y se dispararon al mar misiles surcoreanos de corte alcance del tipo Hyunmoo II.

En una clara advertencia a Corea del Norte, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y Corea del Norte señalaron en una declaración conjunta que "la autocontención (...) es todo lo que separa un armisticio de una guerra".