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Aunque el sarampión era una enfermedad casi erradicada en el país, desde febrero un brote afecta a la Ciudad de México con más de 60 casos confirmados.

La pandemia de coronavirus no es el único problema de salud que tiene en alerta al país. Desde el 22 de febrero se detectaron casos de sarampión en niños y adultos, en la Ciudad de México y el Estado de México. 

Antes de la implementación de vacunas en 1963, cada dos o tres años se daban epidemias que podían causar cerca de dos millones de muertes anuales, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.

Se estima que entre 2000 y 2017 la cifra de defunciones disminuyó en un 80% a nivel mundial, pasando de 545 mil a 110 mil. Es decir, se evitaron 21.1 millones de muertes.

En México, a principios de siglo, era una de las principales causas de morbilidad y mortalidad, pero el acceso a los servicios de salud y la creación de la vacuna disminuyeron estos indicadores. De acuerdo con la Secretaría de Salud, en 1990 se registraron más de 68 mil casos en el país, pero entre 2006 y 2019 solo hubo 15.

Este nuevo brote comenzó con personas sin antecedente vacunal, pero se ha extendido a quienes estaban protegidos de la enfermedad. Los casos abarcan edades entre los 4 meses y los 68 años.

¿Qué es el sarampión?

Es una enfermedad contagiosa y grave causada por un virus de la familia de los paramixovirus y suele transmitirse por gotas invisibles que salen de la nariz y boca, ya sea por contacto directo o a través del aire. Afecta el tracto respiratorio y se extiende por el organismo.

¿Cuáles son los síntomas?

El primer signo es la fiebre alta, que se manifiesta entre 10 y 12 días después del contagio y dura entre cuatro y siete. En esta fase el paciente puede mostrar congestión nasal, tos, ojos rojos y llorosos, y manchas blancas en la cara interna de las mejillas.

Posteriormente aparece un exantema, o sarpullido, en el rostro o cuello y se extiende hasta afectar manos y pies. Dura aproximadamente entre cinco y seis días y luego se desvanece.

Los niños menores de cinco años y los adultos mayores de 30 tienen más posibilidades de que se complique la enfermedad, causando ceguera, encefalitis, diarrea grave, infecciones en el oído o en las vías respiratorias como la neumonía.

No existe un tratamiento antiviral específico, pero las complicaciones graves pueden evitarse si el paciente se nutre adecuadamente y se mantiene hidratado.  También se suelen prescribir antibióticos para tratar las infecciones.  

¿Cómo prevenirlo?

La mejor protección contra el sarampión es la vacuna triple viral en los niños y la doble viral para los adultos. Pero no debe administrarse a mujeres en el primer trimestre del embarazo. Puede solicitarse en las clínicas de salud presentando la cartilla de vacunación.