Lo señalan de lavar 3.5 millones de dólares para el cártel de Sinaloa, sin embargo, la cifra podría ser mucho mayor

Eran mediados de diciembre del año pasado cuando un grupo armado ingresó a las instalaciones de la Plaza Minarete de Tijuana, en Baja California, para abordar a un sujeto y llevárselo del lugar, todos creían que se trataba de un secuestro.

Uno de los hombres que acompañaba al sujeto plagiado aseguró que el comando le solicitó 100 dólares para dejarlo ir.

Sin embargo, eran elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) quienes iban sobre una pieza importante dentro del cártel de Sinaloa.


Así Gibrán Rodríguez Mejía fue extraditado a Estados Unidos acusado de lavar dinero para dicha organización criminal.

Rodríguez-Mejía introducía las ganancias ilegales a la economía legal de una forma peculiar: a través de una casa de cambios.

Mediante mensajeros, sobre todo del sur de California, Gibrán introducía las divisas estadounidenses a México.

Luego, Rodríguez Mejía se encargaba de que los dólares fueran llevados a una casa de cambio en Tijuana, propiedad de César Hernández Martínez, otro miembro del cártel que también fue detenido.

Gibrán cargaba sobre sus hombros un antecedente de narcóticos, cuando fue detenido en 2015 por la posesión de nueve kilos de cristal y un arma de fuego, pero al poco tiempo fue liberado.

Al llegar a territorio estadunidense, el "blanqueador" llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia, por lo que se declaró culpable.

Autoridades de Estados Unidos lo señalan de lavar 3.5 millones de dólares para el cártel de Sinaloa, sin embargo, la cifra podría ser mucho mayor.

Rodríguez Mejía es el quinto mexicano de este caso que ha alcanzado un acuerdo de culpabilidad con las autoridades estadounidenses.

Sin embargo, ya son al menos 20 personas los detenidos relacionados con esta red de lavado del cártel de Sinaloa.