Rusia y Estados Unidos lograron llegar a un acuerdo pata extender por cinco años el último tratado de desarme nuclear vigente entre ambas potencias, el Nuevo START que entre otras cosas incluye un sistema de inspección de los arsenales, en el que se reduce en un 30 por ciento el número de cabezas nucleares, hasta 1,550 por cada país.

Rusia y Estados Unidos prorrogaron hoy por cinco años el último tratado de desarme nuclear vigente entre ambas potencias, el Nuevo START, informó el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores.

"El 3 de febrero, el Ministerio de Exteriores de Rusia y la Embajada de EU en Moscú intercambiaron notas diplomáticas relativas a la finalización de los procedimientos necesarios para la entrada en vigor del acuerdo de extensión del Nuevo START (...)", señaló en un comunicado la diplomacia rusa.

Rusia y EU prolongaron el tratado, suscrito en 2010 en Praga por los entonces presidentes ruso, Dmitri Medvédev, y estadounidense, Barack Obama, dos días antes de su expiración. 

Un fracaso en las negociaciones hubiera dejado al mundo sin ningún tratado internacional sobre el control de armas estratégicas por primera vez desde 1972.

"Este mecanismo clave para mantener la estabilidad estratégica queda preservado y su funcionamiento asegurado sobre una base estrictamente recíproca, al limitar los arsenales nucleares de los dos países", señaló el Ministerio ruso de Exteriores. 

Rusia y EU alcanzaron el 26 de enero un acuerdo sobre la prolongación por cinco años del tratado. Al día siguiente el Parlamento ruso ratificó por unanimidad la ley para extenderlo en un trámite de urgencia y dos días después el presidente ruso, Vladímir Putin, estampó su firma debajo de la promulgación. 

Dado que Rusia y EU han optado por acogerse a la prolongación automática de cinco años que contemplaba el tratado, la extensión del Nuevo START se hace sin "ninguna enmienda o adición"

"Considerando las responsabilidades especiales que tienen Rusia y EU como las mayores potencias nucleares del mundo, la decisión tomada es importante, ya que asegura el nivel necesario de previsibilidad y transparencia en este campo, al tiempo que mantiene un balance estricto de los intereses" de ambos países, agregó Moscú. 

El Nuevo START, que incluye un sistema de inspección de los arsenales, reduce en un 30 por ciento el número de cabezas nucleares, hasta 1,550 por país.

Además, limita a 700 el número de misiles balísticos intercontinentales, el de los desplegados en submarinos y bombarderos estratégicos equipados para armamento nuclear.

También reduce a 800 el de lanzaderas para misiles intercontinentales, lanzaderas submarinas para misiles balísticos y bombarderos estratégicos equipados para armamento nuclear, estén desplegados o no.

Rusia se mostró dispuesta a abrir nuevas negociaciones sobre armamento estratégico que incluirían sus nuevas armas hipersónicas, únicas en el mundo y capaces de superar el escudo antimisiles estadounidense, según Putin. 

Igualmente entrarían en la agenda el armamento ofensivo y defensivo, lleve ojivas nucleares o cargas convencionales. 

En este sentido, Moscú dijo esperar que el entendimiento alcanzado con la Administración del presidente Joe Biden para prolongar el Nuevo START "como pilar de la seguridad internacional", permita "dejar atrás la tendencia hacia el desmantelamiento de mecanismos de control de armas y de no proliferación (...)". 

La diplomacia rusa considera "destructiva" la política aplicada "en los últimos años" por EU, dado que abandonó en 2002 el tratado antimisiles, en 2019 el de eliminación de misiles nucleares de corto y medio alcance (INF) y en 2020 el de Cielos Abiertos, un acuerdo multilateral que garantiza la transparencia en el control de armas.

"Se requerirán esfuerzos considerables para situar el diálogo ruso-estadounidense en este campo de nuevo en una trayectoria más estable y lograr grandes resultados" que refuercen la seguridad nacional y la estabilidad estratégica global", enfatizó. 

En todo caso, Rusia está lista para trabajar en esa dirección, aseguró el departamento que dirige Serguéi Lavrov, que instó a EU a responder "constructivamente" a las iniciativas rusas en materia de desarme.