Cumple 50 años masacre del Jueves de Corpus

Nacional
/ 6 junio 2021

Tal como relata Proceso en su semanario, agentes de la hoy extinta Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales

CDMX.- A las 5:30 de la tarde, “los estudiantes que iniciaron la manifestación van sobre la Avenida de los Maestros lanzando porras a la Universidad y al Politécnico, y gritando Echeverría buey”, al tiempo que “contingentes de aproximadamente 5 mil personas se dirigen a la calzada México Tacuba”.

En ese mismo momento, pero en la calle Díaz Mirón y Avenida de los Maestros, “un grupo de 15 granaderos armados con fusiles y bombas lacrimógenas intentan dispersar al contingente, sin lograrlo y sin llegar a enfrentarse con los estudiantes, quienes continúan en marcha”.

Tal como relata Proceso en su semanario, agentes de la hoy extinta Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales, reportaron puntualmente la represión de que fue objeto la marcha estudiantil del 10 de junio de 1971, cuyo saldo fue de decenas de heridos y un número indeterminado de muertos (fuentes calculan más de 120).

Lo hicieron en fichas informativas que transmitieron en promedio cada 30 minutos a sus superiores el secretario y subsecretario de Gobernación, Mario Moya Palencia y Fernando Gutiérrez Barrios, respectivamente.

En la redacción de esas fichas se narran los hechos, sin abundar en detalles sobre los mismos, pero los datos que transmiten muestran de manera clara la responsabilidad del grupo paramilitar Los Halcones y la complicidad de los cuerpos policiacos en los hechos sangrientos del Jueves de Corpus de 1971.

“Son una leyenda”, declaró el entonces regente del Departamento del Distrito Federal, Alfonso Martínez Domínguez (quien también fue señalado por estar involucrado en la matanza de Tlatelolco 68).

Periodistas documentaron lo sucedido y gracias a eso pudieron desmentir la versión oficial de las autoridades federales. Por ello, Martínez Domínguez presentó su renuncia el 15 de junio.  Con información de Proceso