En cartelera: reforma política
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María Elena Morera
Presidenta de Causa en Común A.C.
En los próximos días, como si fuera la segunda parte de una película, los ciudadanos asistiremos a una nueva edición de la discusión de la reforma política en la Cámara de Diputados. Esperamos que ésta sea mejorada, corregida y aumentada.
Aunque dicen que las segundas partes nunca son mejores, todo parece indicar que los papeles protagónicos de las figuras de las candidaturas independientes, la consulta popular, la iniciativa ciudadana y la reelección legislativa y municipal tendrán una revitalizada participación donde se revisarán los porcentajes que las hagan operativas en nuestra realidad.
En los adelantos de esta puesta en exhibición se nos hizo saber a los ciudadanos que el papel que protagoniza la reelección consecutiva se convertirá nuevamente en el actor temporalmente sacrificado para una tercera edición dado que, afirman, es incompatible con los principios de un partido político.
Como buena estrategia de mercadotecnia, aún no saben cómo terminará la segunda película, pero ya preparan la tercera donde la consulta popular que aprueben será la que señale el destino de la reelección; así, ninguno de los partidos será responsable y la factura la endosarán nuevamente a la sociedad mexicana. Pienso que ni González Iñárritu se lo hubiera imaginado así.
Sería bueno que en esta primera consulta popular también preguntaran si los ciudadanos queremos que se bajen los sueldos los diputados, así estaríamos a mano. Algunos de ellos son tan ignorantes que no se dan cuenta de que la reelección es la reforma más importantes de las cuatro que dejaron, porque recordemos que en la iniciativa tanto del PAN como del PRD venían más de 20.
El año pasado creímos que los diputados nos darían a los ciudadanos un buen argumento para sustentar la falta de estos instrumentos democráticos. No lo hubo. Pensamos que su compromiso era tan grande que abrirían un periodo extraordinario de sesiones para revisar los mecanismos para su correcta y realizable implementación. Nos equivocamos.
La película de la reforma política fue sustituida de la cartelera por los destapes de aspirantes a cargos de elección popular y los reacomodos internos en los partidos. Se sustituyó para privilegiar el llamado chapulinazo.
Como ciudadanos comprendemos que, entre brincos y jaloneos, no les dé tiempo a los legisladores de caminar del lado de los ciudadanos y aprobarla completamente en este último periodo de sesiones, esperamos que ellos comprendan también cuando los exhibamos. A unos por su ineptitud para negociar y a otros por su cinismo. Y por los tiempos electorales, difícilmente algún legislador la votará de forma independiente a como acordaron en sus sesiones plenarias de partidos so pena de quedarse fuera de la película.
Desconocemos si los partidos habrán comprendido para esta nueva discusión que la riqueza de los instrumentos democráticos de la reforma también les conviene a ellos, porque les contribuirá a fortalecer su vida interna; les dará mejores oportunidades de desarrollo y de convencimiento ciudadano y les redituará con representantes populares más profesionales e identificados plenamente con las demandas ciudadanas.
Los movimientos partidistas son inevitables, los ciudadanos no podemos evitar que distintos legisladores sigan al pie de la letra el guión dictado por sus líderes en esta película. Tampoco podemos evitar que incorporen nuevos cuadros a sus filas para hacerse pasar por estrellas de una película que, por cierto, no es suya, sino de todos los mexicanos.
Exigir a los diputados que aprueben la reforma política es el papel que tenemos los ciudadanos y, sin duda, es el más importante en este periodo legislativo.
Como sociedad hemos avanzado en la consolidación de la democracia, pero requerimos que se aprueben los instrumentos, que aunque no se usen siempre, sí posibiliten que los compromisos hechos por los candidatos, una vez que son autoridades, se cumplan. Ya no basta con prometer cualquier cosa imposible a cambio de nuestro voto. Los ciudadanos demandamos respuestas. Podrían anunciarnos en los próximos días que sí les importamos y cambiar la cartelera por "misión cumplida". ¿Se atreverán los diputados a desafiar a las cúpulas partidistas por el bien de los ciudadanos?
me.morera@gmail.com
@MaElenaMorera