Perdidos en la maleza

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Opinión
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Está claro que bajo el formato de torneos cortos, muchos equipos carecen de tranquilidad para desarrollar sus planes, afrontar de mejor manera las distintas vicisitudes que encuentran, por lo que fácilmente se vuelven volátiles, preocupados por resolver los problemas a corto tiempo.

Es una pena lo que sucede con nuestros Pumas, a los que no se les ven ni pies ni cabeza. El club está inmerso en una de las peores etapas a lo largo de su historia, encabezados por la administración del ingeniero Jorge Borja Navarrete, caracterizada más por los constantes cambios en todas las áreas, que por los resultados deportivos.

Así el equipo del Pedregal está acéfalo, muy lejos de tener un proyecto a mediano o largo plazo, que le permita desarrollar una plataforma con la idea de dar paso a los canteranos, como sucedía en los años 80, con la guía del ingeniero Guillermo Aguilar Álvarez, que de estar vivo, seguro no creería lo que pasa. Él, que tenía la costumbre y el gusto de aparecer en todas las canchas de las diferentes categorías para tener un seguimiento cercano de sus pupilos, con la intención de conocer lo que ocurría en todos los ámbitos del club, con la exigencia de llegar a una final cada determinado tiempo, con presencia internacional, tanto a nivel de clubes como en la Selección.

Hoy en día, la institución es otra, es comprensible que los tiempos cambien las estructuras, que el modo operativo necesite de mayor gente. Por lo tanto hay que traer a los cuates para abrir y llenar más plazas. Es increíble el crecimiento de las instalaciones en todos los aspectos; lo bueno es que los muchachos cuentan con mejores lugares para entrenar, gimnasios, uniformes, viajes internacionales, psicólogos, comedor y hasta aulas de estudio. Lo malo está en la contradicción de que con todo este apoyo se den menos espacios en Primera División, con un plantel que cuenta con nueve jugadores no nacidos en México, en una gestión marcada por los gastos excesivos para terminar en otra crisis a causa de los constantes cambios de timón.

Primero con la llegada de Alberto García Aspe, junto al cúmulo de jugadores y entrenadores nada baratos. Después con los cambios de entrenadores de fuerzas básicas, sacan a Mario Trejo, para luego recontratarlo, despiden al doctor Roberto Rodríguez Nava, después de un trabajo de 25 años, renuncian al filial Pumas Morelos. Nuevamente vuelven a cambiar la conducción de las categorías menores, etc

Sólo queda esperar el buen tino en los próximos movimientos para no engrosar la larga lista de saldo negativo. El club tiene un entorno difícil, lleno de intereses, pero es fundamental que el panorama se modifique en la cancha. El equipo luce por momentos ordenado aunque sin dinámica, inicia bien los partidos pero termina superado por el rival; vulnerable en defensa y poco profundo en ataque para abrir posibilidades de gol a los delanteros. De cualquier forma yo apelo al coraje de los jugadores para sacar esto adelante con orgullo, a la influencia de los líderes para encontrar luz al final de un túnel que se ha vuelto tenebroso tras cuatro derrotas consecutivas. Pese a la situación, las bondades del torneo les permiten que con un par de victorias regresen a la pelea, pues sólo los separan tres puntos de la zona de clasificación.

Correo: elcapiespana@gmail.com




Columna: Así es el Futbol

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