De tres en tres

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Opinión
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Mientras en la pantalla grande Robin Williams hacía al público desternillarse de risa, la tristeza llenaba su alma

1.- Existe una creencia popular que afirma: Las celebridades siempre fallecen en grupos de tres. Por supuesto que esto no puede ser una regla pero en la semana que recién termina, ocurrió que efectivamente dejaron de existir tres famosos en cirunstancias muy distintas pero en un breve lapso de tiempo. El primero que sacudió al mundo fue Robin Williams por haber acabado con su existencia de propia mano. Se cortó las muñecas pero murió por asfixia según los informes oficiales. Nadie esperaba que este brillante actor, protagonista de una envidiable trayectoria en la que destacaban sus interpretaciones cargadas de un estilo muy personal de comedia, terminara sus días así.

2.- Analizando detenidamente sus antecedentes y proyección, el suicidio no parece algo tan inesperado. Víctima del monstruo de la depresión y el demonio de las adicciones, Robin Williams en realidad nunca fue realmente feliz. Para comprobar esto, cualquiera puede hacer el siguiente ejercicio: basta buscar en internet imágenes de Robin en las que no esté actuando y el común denominador de esas fotografías será una mirada profundamente triste, esa que siempre tenía en sus ojos celestes y vacíos ¡aunque estuviera sonriendo o en plena carcajada! Mientras en la pantalla grande él hacía al público desternillarse de risa, la tristeza llenaba su alma.

3.- Algunos sicólogos afirman que mientras más ahínco ponga alguien en subrayar su felicidad o, en el caso de los actores, más intenso sea el nivel de comedia que imprima en su trabajo, en realidad está tratando con todas sus fuerzas de ocultar una profunda tristeza. Lo llaman sobrecompensación. Eso le pasaba a Robin Williams; la fuerza de su comedia histérica sólo es igualada por muy pocos. (Tiemblo por Jim Carrey). Al final de cuentas, ni siquiera asombra que tanto el Oscar que ganó Williams así como sus otras tres nominaciones, fueran por papeles drámaticos. Además la Academia no suele premiar a comediantes. ¡Qué cobarde! ¡Cómo se atrevió a suicidarse!, escuché decir a un joven amigo mío. No estoy de acuerdo; jamás podremos juzgar el infierno que puede existir en la mente de un semejante.

4.- Mientras la familia de Robin seguía planeando su funeral y las declaraciones que harían a los medios internacionales dejó de latir el corazón de la segunda celebridad que nos abandonó en la semana que recién termina. Se trató de Lauren Bacall, gran estrella del Hollywood de Oro, esa brillante época que se acabó para siempre. Lauren, dueña de una exótica y enigmática belleza, tuvo una carrera tan larga y fructifera que trabajó con personalidades que se encuentran sumamente distantes en tiempo y espacio. ¡Imagine usted que Bacall trabajó en la gran pantalla tanto con Marilyn Monroe como con Nicole Kidman!

5.- Lauren Bacall era una de esas estrellas inconmensurables que ostentaban reinados absolutos en una época en que la televisión apenas nacía y que el internet no estaba ni en la mente de alguien. El glamour de su tiempo no puede compararse con nada de lo que tenemos actualmente. En su vida personal, estuvo profundamente enamorada de un hombre que la correspondió sin reservas y quien ya era una leyenda cuando se conocieron. Me refiero a Humphrey Bogart ese actor cuyo nombre está escrito con letras de oro en la Historia del cine internacional. Lauren Bacall era la última celebridad con vida de la lista de estrellas clásicas que Madonna cita en su gran éxito musical de 1990 titulado Vogue. Descanse en paz.

6.- Para completar el trío de estrellas fallecidas, también se despidió del mundo una de la mexicanas más bellas del cine nacional: Columba Domínguez. Dueña en su momento del corazón de  Emilio El Indio Fernández, esta maravillosa actriz llenaba toda la pantalla con su hermoso rostro de delicados rasgos indígenas. Su imagen era muy distinta a la mesurada y fina belleza propia de la clase alta que ostentaba Dolores del Río o la helada altanería que adornaba a María Félix. Hija de su tiempo, Columba interpretó en la cinta Pueblerina a Paloma, una mujer sumisa y callada que permanecía a la sombra de su hombre.

7.- Una larga carrera en la que llegó incluso a trabajar en telenovelas, le permitió a Columba Domínguez conectarse y coincidir con las personalidades más famosas y poderosas de su época en nuestro País. Su rostro ha pasado la prueba del tiempo pues al ver sus pelíuculas más antiguas, no parece ajeno a los estándares de belleza actuales y a la imagen que tenemos los mexicanos de nosotros mismos. Viviendo sus últimos años con un perfil bajo y discreto sin las estridencias de otras estrellas acostumbradas a la caravanas, Columba Domínguez conocía perfectamente el tamaño de su propia leyenda.

¿Qué opina usted de las muertes en trío? Sígame y mantengamos contacto en Twitter: @felixrivera333




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