La ‘Era’ que fue, la era que se va

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

Si Era fue un baluarte contra el autoritarismo priista del siglo 20, hoy nos hace falta uno que proteja los mismos valores

“El pasado es un país extranjero: allí las cosas se hacen de manera distinta”. José Emilio Pacheco adoptó esta frase de L.P. Hartley (“El Mensajero”) como epígrafe para su novela “Las Batallas en el Desierto” (1981). Lamentablemente, la cita presagió el destino de Ediciones Era –que publicaba a Pacheco–, la cual recientemente anunció la suspensión de sus actividades y el cierre de sus librerías y puntos de venta, debido a que “el mercado del libro ha cambiado tanto que no nos permite vivir de las ventas de nuestros libros”; la casa editora incluso señala que sus ingresos actuales representan apenas el 25 por ciento de lo que eran antes de la pandemia.

Ediciones Era cumplió 66 años el 5 de agosto. Fue fundada en 1960 por Neus Espresate, Vicente Rojo y José Azorín, de cuyos apellidos se formó el acrónimo ERA: un estandarte del pensamiento crítico e independiente en una época autoritaria, de censura e intolerancia.

https://vanguardia.com.mx/opinion/mitos-en-la-polis-x-el-canto-que-ordena-el-cosmos-MP22872790

Es imposible abarcar el legado de Era en este espacio, pero su impacto fue de tal magnitud que espero que a partir de un puñado de mis impresiones sobre la editorial pueda esbozar su relevancia en la vida literaria de México.

Mi primer acercamiento con Era fue en mi infancia, entre los 8 y 10 años. Mis padres conservan una edición de 1985 de “La Noche de Tlatelolco” (1971), de Elena Poniatowska, la cual solía hojear desordenadamente, por pura curiosidad, cuando era niño, impactado por las fotografías de los jóvenes violentados por los militares y los testimonios recolectados. Mi interés nació por las anécdotas que mi tío y mi padre me relataban sobre el suceso, pues ambos participaron en mayor o menor medida en el movimiento, mi tío como estudiante de la Facultad de Química de la UNAM, mi padre como alumno de la “Voca 7” del Politécnico.

Ya en la secundaria, recuerdo “Las Batallas en el Desierto” con la clásica portada de una joven con una banda negra censurando su mirada, luciendo un vestido corto, con sus manos a la cadera, de tacones, presumiendo pierna y sentada sobre un tambor: preciosa alegoría sobre la sensualidad peligrosa, la inocencia y una sociedad moralina.

Como universitario, conocí la literatura académica y técnica de la editorial, particularmente en su aproximación desde la izquierda a las ciencias sociales: “La Democracia en México” (1965), de Pablo González Casanova, así como “La Formación del Poder Político en México” (1972) y “La Ideología de la Revolución Mexicana: La Formación del Nuevo Régimen” (1973), de Arnaldo Córdova (politólogo, profesor de López Obrador y padre del exconsejero del INE, Lorenzo Córdova).

Pablo González Casanova primero presentó “La Democracia en México” ante el Fondo de Cultura Económica (FCE). Sin embargo, Arnaldo Orfila Reynal –el entonces director del FCE– lo rechazó por la censura gubernamental y le recomendó que mejor intentara con Ediciones Era, debido a su novedosa línea editorial independiente. En este libro fundacional de la sociología mexicana, Casanova criticó profundamente al sistema político del PRI y argumentó que las instituciones y el presidencialismo autoritario perpetuaron la exclusión política y económica de grandes grupos sociales, en lo que denominó “colonialismo interno”.

https://vanguardia.com.mx/show/artes/ediciones-era-anuncia-cierre-tras-66-anos-de-operaciones-JB22895639

Por su parte, Arnaldo Córdova exhibió críticamente el discurso revolucionario populista de “justicia social” y expuso que el constituyente de 1917 incorporó en la Constitución las proclamas de distintos sectores como el obrero y el campesino sin transformar materialmente la realidad del país, lo que ayudó a consolidar la hegemonía de una clase política antidemocrática en un sólo partido.

En esta etapa como columnista, descubrí la que considero la joya mejor cuidada de Ediciones Era: el “Inventario”, de José Emilio Pacheco. Se trata de una compilación del periodismo cultural del autor, que abarca desde 1973 a 2014, y cuyos protagonistas son los escritores y artistas sobre quienes escribe. En estos artículos, vitaliza la obra de los difuntos, los contextualiza y actualiza, dándoles un sentido para sus lectores contemporáneos y para los de hoy, eternizando tanto a sus objetos de estudio como a sí mismo.

Hoy, Era vive en la incertidumbre. Corren rumores de que el Fondo de Cultura Económica evalúa si apoyará de alguna manera a la editorial. No me quiero adelantar a si esto es positivo o negativo, pero sí considero menester que, en caso de que subsista, se mantenga la misma línea crítica que ha caracterizado a Era por 66 años. Si Era fue un baluarte contra el autoritarismo priista del siglo 20, hoy nos hace falta uno que proteja los mismos valores.

X: @areopago480

Correo electrónico: areopago480@gmail.com

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM