Aventura mundialista
COMPARTIR
Nuevamente iniciamos la aventura mundialista. Cuatro largos años nos aguardan para atestiguar la consolidación de un proyecto que mantiene acertadamente a la cabeza a Miguel El Piojo Herrera.
La fecha FIFA tras el Mundial de Brasil se puso en marcha, y con ella el primer partido de la Selección Nacional que como siempre, recibió la cálida bienvenida de nuestros paisanos en la Unión Americana.
No cabe duda que los amistosos en Estados Unidos son un éxito en todos sentidos, pues la gente sigue respondiendo con llenos que hacen sentir a los nuestros como si estuvieran en casa. El apoyo fue sensacional en San Francisco, aunque no podían faltar quienes válidamente hicieron notar su molestia ante el empate final sin goles; no obstante, se vivió un ambiente de fiesta, ya que no todos los días, los mexicanos que viven en el país vecino tienen la oportunidad de ver a sus jugadores favoritos entregarse en la cancha.
En esta ocasión, el rival para dar muestra de que lo logrado en Brasil va en ascenso, fue Chile, una selección que cuenta con una generación de extraordinarios jugadores y una delantera con hombres como Alexis Sánchez y Arturo Vidal, que hace muchos años esperaban ver nacer los andinos.
Chile se planteó ofensivo, aguerrido y con un esquema táctico que en los minutos iniciales puso en aprietos a la zaga mexicana.
Si bien es cierto que fue un empate que supo a poco, por la falta de goles, hay varios puntos que debemos rescatar de nuestro representativo: juego en conjunto, dinamismo, extraordinaria colocación de Ochoa bajo los tres postes, a un Gallo Vázquez construyendo el juego en medio campo, la visión y toque de Giovani, y a Oribe Peralta con movilidad en el área rival.
Por otro lado, Miguel Herrera deberá enfocarse en corregir ciertos errores en la parte baja de su cuadro, aunque debo decir que la incorporación de Miguel Ángel Herrera acompañando al Maza Rodríguez me dejó buen sabor de boca, aunque de sobra sabemos que Héctor Moreno lleva mano en dicha posición.
Pero si hay un punto fundamental que la escuadra mexicana debe trabajar es la contundencia. Ni Gio, ni Oribe, ni Javier Orozco supieron concretar las jugadas generadas. En especial éste último, quien también supuso una de las novedades en el Tri y que tuvo en sus pies las más claras del encuentro. Precisión es lo que se deberá exigir a cada uno de los jugadores para el duelo ante Bolivia.