No creo que todo pasa por algo. Sí creo que perdemos parte de la experiencia humana si siempre reaccionamos de igual manera a todo

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

Antes del partido de México contra Inglaterra se reportó que un miembro del grupo Oasis dijo que, si México vencía al equipo de su país, el grupo no vendría a su siguiente concierto en el nuestro. No sé si hay más historia en esta anécdota, pero yo lo tomé como uno más de las tantísimas tonterías que se dice dentro de una rivalidad deportiva. Acto seguido me fijé en los comentarios de la publicación y vi que definitivamente hay quienes toman la vida y los comentarios de quien sea demasiado en serio. “Pues quienes pierden son ellos, no nosotros.” O sea, sí. Dejan de ganar lo que ganan en un concierto, y los fans dejan de escuchar a una banda que admiran. Lo que pongo en consideración y profunda contemplación, comprobando que yo también tomo la vida demasiado en serio, justo porque parece que algunas personas andan por la vida buscando en qué engancharse. En el Budismo se habla del apego y estos enganches son, en algún sentido, un tipo de apego. No podemos evitar reaccionar ante algo que, si aplicáramos hasta un bajo grado de consciencia, no tendría gran importancia en grado inmediato y menos a largo plazo. Andamos por la vida buscando cosas ante las cuales reaccionar.

La persona que se queja de todo, se queja de todo. La que reacciona ante todo, reacciona ante todo. Quien busca significado en todo, busca significado hasta donde no hay. Quien odia, odia todo. El desprecio se autopropaga dentro de la manera de ser de algunos individuos. La desesperación. La frustración. La desilusión. La insatisfacción. La insuficiencia. Ciertamente las actitudes que llamaríamos “positivas” igualmente se multiplican por hábito. Y también es cierto que ninguna actitud puede ser la actitud adecuada en todas las circunstancias.

Algunas cosas o eventos son agradables y otros no. ¿Cómo puedo aspirar a ser una persona completa si reacciono a todo de la misma manera? Eso no es congruente. Sí he escuchado que “todo pasa por algo”, que “debemos agradecer todo lo que nos sucede”, que “hay que aprender de todas nuestras experiencias”. Pero no creo. ¿Tú?

Nacida en Detroit, MI el 25 de mayo de 1956. Residente de Saltillo desde 1974. Maestra y traductora por necesidad. Psicoterapeuta, empresaria, poeta, actriz y administradora de Foro Amapola porque la vida es dinámica. Madre de 4, abuela de 5. En 18 años de formación como psicoterapeuta ha hecho especialidades que incluyen terapia psico-corporal y Gestalt. Idealista insistente y ser humano en constante movimiento.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM