No seas metiche. Las personas con situaciones difíciles sabrán buscar y pedir sus estrategias. De verdad, no te metas

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

Me parecen terribles muchas cosas que hacemos los seres humanos. Algunas más feas que otras. Una de esas cosas que me parecen fuera de lugar es cuando alguien que vende algo utiliza una situación penosa de otra persona para convertir a esa persona en cliente, o sea para avanzar su negocio. Sí, puedo entender que quien vende productos o servicios consideren que esos productos o servicios puedan ser beneficiosos para quien tiene un problema de cualquier tipo, pero mercantilizar las necesidades de los demás me parece poco humano.

El mundo de hoy está lleno de productos milagrosos que supuestamente resuelven de manera contundente condiciones que van desde la falta de recursos y conocimiento hasta las situaciones de salud más molestas y peligrosas. Respuestas a situaciones que a veces no tienen solución. Aún así hay quienes cobran cantidades fuertes por promesas que permanecerán sin cumplir. También para quienes venden estos productos existe una promesa que seguramente tampoco se cumplirá. Ellos, de manera válida, desean una seguridad económica. Esperan que lo que venden les aporte esta seguridad, y ciertamente desearía yo que así sea, pero no a costa de venderme a mí ni a nadie esperanzas, en el mejor de los casos, parciales.

Creo que es importante darnos cuenta de que no tenemos las respuestas para las situaciones de los demás, y que tampoco debemos decirles a los demás lo que deben hacer o pensar o lo que deben cambiar de su manera de ser. “¿Puedo sugerir?” ¿Te preguntaron? ¿Te pidieron tus sugerencias? Si no, pues no. ¿Te contaron algo con la intención de ser escuchados? Escucha. No seas como mi amigo a quien ya no le cuento nada personal mío. No solo me decía lo que debía hacer sino que comentaba mis asuntos con otras personas. “Creo que deberías...” Hazme el favor de no continuar. “Tengo unos productos. Te voy a traer unos para que los pruebes.” No lo hagas. “¿Te puedo ayudar en algo?” Tal vez sí, pero respeta mi libertad de determinarlo yo.

Nacida en Detroit, MI el 25 de mayo de 1956. Residente de Saltillo desde 1974. Maestra y traductora por necesidad. Psicoterapeuta, empresaria, poeta, actriz y administradora de Foro Amapola porque la vida es dinámica. Madre de 4, abuela de 5. En 18 años de formación como psicoterapeuta ha hecho especialidades que incluyen terapia psico-corporal y Gestalt. Idealista insistente y ser humano en constante movimiento.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM