Generación Z, jóvenes más rebeldes y sin compromiso
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Un informe de Ford revela las principales características de esta nueva generación, nacida después de 1993.
Están conectados, son rebeldes, no quieren compromiso y no tienen miedo al fracaso. Es la generación Z, la última en aterrizar en la edad adulta. Para todos los nacidos después de 1993 ya hay un nombre: son los llamados generación Z, nacidos después de 1993 y que llegaron a la adolescencia en pleno nuevo milenio.
Ahora, un informe de Ford pretende mostrar las principales características de esta nueva generación, que irrumpe en escena y rompe con todas las normas de las generaciones anteriores.
Según este informe, que apunta a las tendencias que marcarán nuestro futuro, esta generación llega rompedora, y lo hace en todo el mundo. Según apunta, la globalización se hace fuerte y los adultos los ven como extraños: un 58% siente que los jovenes de hoy en día son más similares a las personas de su edad en todo el planeta que a los adultos de su propio país. Y llegan en masa: son 2 mil millones de personas en todo el mundo.
Son rebeldes, emprendendores y les encanta tomar riesgos: además, el perfil de joven rebelde está cambiando de lugar. Por ejemplo, los chinos jóvenes creen más en la rebeldía como valor que los americanos, indica este estudio: Un 63% de los chinos menores de 35 cree en la frase: "En la sociedad de hoy en día, es mejor ser rebelde que seguir las normas convencionales", mientras que sólo un 44% de los estadounidenses opina lo mismo.
Cambian sus precepciones sobre todo lo ya establecido: un 79% de los jóvenes japoneses, por ejemplo, cree que es más valioso tener una buena experiencia laboral que una buena educación. Y marcan distancia con los adultos: un 78% de los milenials quiere ver protegida su privacidad, frente a un 59% de personas mayores. Más celosos de su intimidad y con más ganas de moverse: un 80% de los jóvenes encuestados considera que trabajará en otro país diferente al que ha nacido.
Fuera el compromiso
No quieren compromiso. El estudio de Ford es claro: los jóvenes de esta última generación no están atados a nada. No quieren un trabajo fijo, no quieren tener posesiones materiales y tener un trabajo fijo durante los próximos 30 años no les atrae.
Un 37% de los jóvenes de entre 18 y 25 años, por ejemplo, prefieren alquilar un producto que comprarlo. Pero el compromiso tiene dos caras, y los jóvenes lo muestran de maneras distincas. Por ejemplo, son emprendedores: tienen un 55% más de probabilidades de montar su propia empresa y contratar a otras personas que las generaciones anteriores. Quieren, además, cambiar el mundo: tienen un 54% más de probabilidades de decir que quieren dejar su huella en la historia: cambiar el mundo.
No todo son cosas buenas, sin embargo. El informe apunta a un mundo cada vez más obeso. Se calcula que más de un 40% de esta última generación será obesa para cuando llegue a la edad adulta. Pero comer no parece un gran problema: un 54% de los encuestados cree que disfrutar de la comida es más importantes que saber qué tiene dentro.
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