Especial
Algunas de las zonas más afectadas están en los márgenes de lo que fueron arroyos

La falta de un análisis profundo antes de que el municipio apruebe los proyectos para desarrollos urbanos deriva en problemas como las inundaciones ocurridas el miércoles. El Colegio de Ingenieros asegura que ellos pueden proveer esa asesoría y que no se las solicitan a pesar de que Conagua pide estudios en base a 150 años de antecedentes hidrológicos.

El presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Coahuila, Francisco Morales asegura que la razón principal de las inundaciones en la ciudad son los proyectos que han alterado los cauces pluviales naturales.

“Si se reduce el ancho de cauce natural, el agua va a pasar por arriba. Les dan soluciones parciales con obras que no son las adecuadas. Las obras adecuadas se basan en los proyectos hidráulicos e hidrológicos adecuados para evitar las situaciones atípicas que se contemplan, en un proyecto se contemplan los retornos de aguas a cada 100 años, incluso Conagua lo pide a 150 años”, indicó Morales.

Asegura que muchos de los proyectos que actualmente han provocado problemas en la ciudad han sido creados por foráneos que no tienen el conocimiento histórico ni de los volúmenes pluviales de la ciudad.

Algunos de los fraccionamientos que tienen estas consecuencias localizados entre el bulevar Moctezuma y hasta la carretera los Valdez, específicamente puntos como el Bulevar José Musa y Residencial Los Pinos.

“Los pinos era una zona de asentamiento pluvial natural, al poner un fraccionamiento lo que se obtiene es que el fraccionamiento se tiene que adecuar al tipo de obra que se va a hacer, pero también debe de contener un estudio del entorno del fraccionamiento. Desde nuestro punto de vista debe de ser de cinco kilómetros a la redonda”, señala.

Pare evitar estos problemas es indispendable, asegura Morales, se tienen que respetar las pendientes naturales de agua para que las calles no se conviertan en un peligroso río que amenace a los peatones y a los automovilistas.

IMPLAN ACEPTA PROBLEMA SOLUCIONARÁ EN 6 MESES

Óscar Pimentel, titular del Instituto Municipal de Planeación y expresidente municipal aceptó que en el pasado no se tuvo una visión preventiva ante los cambios climáticos y no se contempló la permeabilidad de las zonas urbanas, sin embargo son factores que ya contemplan en el Plan de Desarrollo Urbano recién entregado al cabildo.

“Se toman mucho más en cuenta los factores de carácter ambiental, la infraestructura necesaria, como parques hídricos, considerar criterios ambientales cuando estamos desarrollando un fraccionamiento.

“Hay consideraciones en materia de política pública que nos llevan a este tipo de infraestructura, ya están conceptualizados, pero tenemos que llevarlos a que estén considerados en el plan director, el instrumento más específico en el Municipio, para que cuando se autorice un fraccionamiento tengamos la capacidad de señalar que se consideren este tipo de infraestructura”.

Pimentel puntualizó que para incorporar estos criterios se debe trabajar primero un cambio de normatividad de desarrollo urbano con criterios que prevengan estas situaciones y que estén orientados por dos cosas: “más infraestructura compatible con el medio ambiente, mayores zonas de recarga de acuíferos.

Cuando el terreno se urbaniza, colocando viviendas en éste y pavimentando calles, la superficie de absorción desaparece y eso provoca encharcamientos e inundaciones. La situación se complica más cuando, como en el caso de Saltillo, se alteran los cauces naturales de los escurrimientos.

De acuerdo con los especialistas, las ciudades deben implementar medidas de mitigación de los efectos que produce la urbanización, entre las cuales se encuentran la construcción de obras de conducción, así como el establecimiento de pozos de absorción o tanques subterráneos de almacenamiento.

Un requisito para la construcción de nuevos fraccionamientos, particularmente en áreas de alta plusvalía, debería ser la obligación de los desarrolladores de construir este tipo de obras, a fin de reducir el impacto negativo que tiene el desarrollo inmobiliario en términos de conducción del agua de lluvia.

Estas obras adicionales, sin duda encarecen el costo del desarrollo, reconocieron los especialistas, pero los perjuicios de no hacerlas son peores, incluso para quien adquiere una vivienda en desarrollos que son susceptibles de inundación.

“Con obras como presas de gavión, de conservación de arroyos; y por otra parte: cambio de política de desarrollo urbano, en los próximos seis meses debe ser un tema prioritario, para el Municipio y todas las dependencias”.

AGSAL SE DESLINDA

Al cuestionar a la paramunicipal bajo la dirección de Jordi Bosch Bragado sobre su responsabilidad en el drenaje pluvial, que de acuerdo con municipio si les corresponde controlar, indicaron la gestión del agua pluvial se encuentra fuera del objeto de actuación de Aguas de Saltillo.

Expertos: deben exigirse proyectos de remediación a los constructores

Especialistas consultados por VANGUARDIA señalaron que todo desarrollo inmobiliario tiene una repercusión directa en materia de agua de lluvias, pues cada terreno baldío representa un área de absorción en caso de precipitaciones.