Foto: Cortesía Nico Fesser
Un joven español compartió a través de su cuenta de Facebook el acto "heórico" que médicos y enfermeras hacen para luchar contra la mortal enfermedad

Tras permanecer 6 semanas laborando como voluntario en el Congo a causa de una epidemia de ébola, Nicolas Fesser un joven español, ha compartido a través de su cuenta de Facebook la experiencia que le ha dejado observar el trabajo de los médicos y enfermeras que arriesgan su vida todos los días en combate contra la mortal enfermedad.

Aquí parte de su experiencia:

Durante mis visitas a las instalaciones, administradas y financiadas por la World Health Organization (WHO) Organización Mundial de la Salud (OMS), dos médicos que llevaban puesto el equipo de protección completa me pararon. Uno de ellos me hacía un gesto insistente con la mano, que yo no estaba muy seguro de cómo interpretar, y asumí que me pedía que les tomase una foto. Después de hacérsela, noté que me señalaba su guante y me solicitaba que me aproximase al cristal que nos separaba para poder verlo. Me acerqué y entonces, lo que pude leer escrito en la palma de su mano, cambió mi visión de esta epidemia para siempre. Decía: “est pas payé depuis Juin. 47 jours. "Traducido al español: " no nos han pagado desde junio. 47 días."

 

Después de trabajar aquí durante un mes y medio dirigiendo un proyecto de investigación sobre la percepción que tienen los congoleses sobre el ébola, ahora entiendo por qué la gente local no confía en las organizaciones internacionales. La OMS es la organización de salud más financiada del planeta, pero fallan una y otra vez a la hora de pagar a sus empleados más esenciales, la gente que trabaja sobre el terreno. Además, desde la OMS, también se está pidiendo al Centro de Tratamiento del Ébola que reduzca su número de empleados (un personal que no da abasto con el exceso de trabajo que han de soportar), al tiempo que les exige que construyan nuevas camas para más pacientes.

Publico esta crónica con rabia, pero también con la esperanza de que las personas que lo lean constituyan un número suficiente para presionar a la organización para que pague a sus empleados. ¿Por qué debería importarte a ti esto? Porque si el ébola no se detiene en el Congo, con el tiempo se puede propagar al resto de África y sí, tal vez incluso al lugar al que tú ahora llamas hogar. Los casos aumentan cada día y el virus se está propagando. Los trabajadores están hartos y comienzan a protestar. No estoy tratando de propagar el miedo, pero lo que cuento es real y está sucediendo ahora mismo.

 

Estos héroes son los que arriesgan sus vidas para protegerte a ti y a tus seres queridos contra el ébola y, como tales, merecen la dignidad humana de recibir su salario. Como una organización cuya reputación se basa en la defensa de los derechos humanos, la OMS debería saberlo.

Por favor, por favor, comparte esta publicación como una señal de apoyo para estos desinteresados trabajadores de la salud. Cientos de ellos ya murieron luchando contra la enfermedad y, sin embargo, sus compañeros de trabajo continúan trabajando, a pesar de que no se les paga un salario, para salvar las vidas de personas que ni siquiera conocen.