Foto: Tomada de Internet
Una de las primera misiones que el Cártel Jalisco Nueva Generación se impuso fue combatir a Los Zetas en el estado de Veracruz, un territorio que habían dominado por largo tiempo

El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) empezó a germinar en 2010 como resultado de una serie de muertes, capturas y luchas con cárteles más antiguos; principalmente el de Sinaloa y el Cártel del Milenio.

Después de consolidarse como nueva organización criminal, una de las primera misiones que el cártel se impuso fue combatir a Los Zetas en el estado de Veracruz, un territorio que habían dominado por largo tiempo.

Lo hizo a través de la creación de Los Matazetas, a quienes varios expertos describen como un equivalente del CJNG o una célula especial de la organización.

Este grupo reclamó la autoría de la masacre de 35 personas en Veracruz en 2011, y un mes después las autoridades descubrieron los cuerpos de otras 30 presuntas víctimas de Los Matazetas.

A partir de ese momento se desataron una serie de conflictos entre ambas organizaciones que continua hasta el día de hoy. Las dos buscan apoderarse del los puertos del Pacífico mexicano y el Golfo de México; clave en la producción de drogas sintéticas.

Historia reciente del conflicto entre Zetas y CJNG

En el último trimestre de 2017, el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) dejó regados cientos de ejecutados en los municipios de Tuxpan, Tierra Blanca, Martínez de La Torre, Chacaltianguis, Tlacotalpan, Sayula de Alemán y Cosoleacaque, así como en los principales polos urbanos de Xalapa y el puerto de Veracruz.

En esta capital, los restos humanos fueron abandonados cerca del centro histórico y a una cuadra de un módulo de seguridad pública, y en las inmediaciones de la central de autobuses.

En Coatzacoalcos, tierra de asentamiento de Los Zetas, la violencia se recrudeció a raíz de la detención en Cárdenas, Tabasco, del líder regional Hernán Martínez Zavaleta, “El Comandante H”, y el abatimiento de Bernardo Cruz Mota, “El Niño Sicario”, y de Elías Aguirre Sánchez, “El Metro”. Sus subordinados mantienen una lucha interna por el control de la plaza, con la consecuente ejecución de varios integrantes.

Y mientras en el sur de la entidad el CJNG advierte que tomará el control de la plaza y “aniquilará” a zetas, secuestradores, asaltantes y extorsionadores, en la región huasteca, al norte de la entidad, el Grupo Sombra –célula adscrita al Cártel del Golfo, según indagatorias de la Fiscalía General del estado (FGE)– trata de ganarse el “cariño” de la población con diversos festivales en plazas públicas.

En el sexenio de Javier Duarte predominaron los grupos delincuenciales de Gente Nueva, Mata Zetas, Zetas y CJNG, y con Yunes Linares hubo una vorágine de ajustes de cuentas entre células de Los Zetas, CJNG, Ántrax, Cártel de Sinaloa, Grupo Sombra, Cártel del Golfo y grupos independientes de huachicoleros.

El pasado 19 de abril, un comando armado entró a una fiesta de cumpleaños y asesinó a tiros a 13 de los asistentes, entre ellos un bebé de 1 año.

La línea de investigación mantiene la hipótesis que se trató de un conflicto entre dos grupos del crimen organizado, el Cártel de Jalisco Nueva Generación y Los Zetas.

Según reportes de las autoridades, en la actualidad el CJNG controla cerca de 212 municipios en el territorio veracruzano (aproximadamente el 70 por ciento), mientras que el remanente de los Zetas controla algunas regiones del sur de la entidad y de la zona montañosa.

Con información de Proceso y Blog del Narco