Carga. A paso lento llegan carretones cargados de basura, solo a tirar sus desechos. | Foto: FRANCISCO RODRÍGUEZ
Carretoneros, en total impunidad, así como ciudadanos de a pie, vuelven el lugar en un espacio pestilente

El lecho seco del Río Nazas que separa los municipios de Torreón y Gómez Palacio, se ha convertido en un basurero a donde la gente, principalmente carretoneros, acuden a tirar todo tipo de basura. 

En un recorrido hecho por VANGUARDIA, en distintos tramos del lecho seco se encontraron cerros de basura, animales muertos en bolsas, llantas y mucho escombro de desecho materialista.

En el lecho seco a la altura del periférico Raúl López Sánchez, en un lapso de 10 minutos, dos carromateros llegaron a descargar basura y escombro, principalmente.

ANTE LA APATÍA DE LA AUTORIDAD

A unos metros hay dos retenes tanto de corporaciones policiacas de Durango como de Coahuila, pero eso no inhibió a los carromateros a tirar su cargamento sin necesidad de esconderse. Era la una de la mañana y entraron en su carro tirado por burros como si llegaran a su casa.

Este tramo, como el que está debajo del llamado puente plateado, la imagen es de basura, llantas, sillones o sofás viejos y desgarrados y montones de materiales de construcción.

“A todas horas llegan y echan todo y nadie les dice nada”, contó una mujer del lado de Torreón, vecina cercana al lecho seco.

Descomposición. En bolsas la gente va a tira animales muertos, con todos los problemas de salud y mal olor que ocasionan. | Foto: FRANCISCO RODRÍGUEZ

ENTRE FÉTIDOS OLORES

Acercarse a esos lugares con montañas de basura, significa arrimarse a un olor nauseabundo y de putrefacción, pues se miran animales muertos. 

En la parte de La Laguna de Coahuila, el centro autorizado de depósito de residuos de la construcción es el llamado Cañón del Indio, sin embargo, para los carretoneros es más fácil simplemente arrojar los desperdicios al río Nazas.

Por este servicio suelen cobrar desde 100 hasta 500 pesos por levantar la basura.

Deshechos. En el lecho del río encuentras de todo y nada sirve. | Foto: FRANCISCO RODRÍGUEZ