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La Secretaría de Salud del estado informó que se realizarán operativos para evitar que las personas se reúnan

La Paz.- Baja California Sur tendrá una Semana Santa sin playas y con encierro domiciliario derivado de la pandemia de covid-19, dijo el Secretario Estatal de Salud, Víctor George Flores, quien espera que en diciembre, la población haya tomado conciencia de lo peligroso del coronavirus.

“Espero que con lo de diciembre nos haya caído el veinte; nos haya timbrado el cerebro de ver cuántos muertos tuvimos, para que no nos aloquemos ahora que venga Semana Santa, y nos abstengamos de ir a la playa o a acampar”, comentó.

El funcionario estatal, explicó que se diseña el esquema que se habrá de implementarse en Semana Santa “para evitar que la gente salga masivamente de sus casas, puesto que puede ser un riesgo que haga retroceder lo avanzado en la reducción de los contagios”.

Al respecto, el alcalde de La Paz, Rubén Muñoz Álvarez, informó que “el cierre de las playas en el municipio será del primero al cuatro de abril próximo, días cuando se celebra la Semana Santa, en una medida similar a la del año pasado, aunque en aquella ocasión casi todos los sectores productivos se encontraban cerrados para prevenir contagios”.

“Se espera que medidas similares asuman los gobiernos municipales de los otros cuatro municipios; en este año la situación tiende a ser más favorable, pues además de la vacuna que se estima que en este mes de marzo habrá mayor disponibilidad, también se están reduciendo los contagios, lo que ha permitido que los cinco municipios arranquen este lunes primero de marzo en el nivel 3 del Sistema de Alerta Sanitaria”, dijo.

Mientras que la Iglesia Católica exhortó a sus fieles que vivan la Semana Santa desde sus casas, si así lo determinan las autoridades de salud, a fin de evitar riesgos mayores, porque la pandemia todavía está presente y aunque ya hay vacuna, falta mucho por avanzar en ese esfuerzo.

El Obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de La Paz, Miguel Ángel Alba Díaz, dijo que ha rezado “porque el nivel de contagios siga disminuyendo, a fin de que la próxima Semana Santa se viva más plenamente, con una nueva mentalidad, con la ley de Dios grabada en los corazones, sabiendo discernir lo que es bueno y lo que es malo, así como tratar a los demás, como se quiere ser tratado”.