Bajo un contexto de violencia generalizada en nuestro país, hasta ayer había registros de al menos 20,939 mujeres y niñas desaparecidas y no localizadas en México. Foto: Tomada de Internet
Bajo un contexto de violencia generalizada en nuestro país, hasta ayer había registros de al menos 20,939 mujeres y niñas desaparecidas y no localizadas en México

Bajo un contexto de violencia generalizada en nuestro país, hasta ayer había registros de al menos 20 mil 939 mujeres y niñas desaparecidas y no localizadas en México.

De acuerdo con cifras del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas de la Comisión Nacional de Búsqueda, dependiente de la Secretaría de Gobernación, desde el sexenio de Vicente Fox las cifras de mujeres y niñas desaparecidas han ido en incremento.

No obstante, en lo que va del sexenio de Andrés Manuel López Obrador las cifras de mujeres desaparecidas alcanzaron un máximo histórico.

Entre el 1 de diciembre del año 2000 y el 7 de marzo del 2003, Gobernación tiene registros de la desaparición y no localización de 63 personas.

Para el periodo similar de Felipe Calderón, es decir, entre el 1 de diciembre del 2006 y el 7 de marzo del 2009, el número de mujeres desaparecidas y no localizadas se ubicó en 476.

Con Enrique Peña Nieto, del 1 de diciembre del 2012 y el 7 de marzo del 2015, se tiene registros de 2,418 mujeres desaparecidas y no localizadas.

Mientras que en lo que va del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, del 1 de diciembre del 2018 hasta el día de ayer, 7 de marzo, se contabilizaban 4,267 mujeres y niñas desaparecidas y no localizadas.

Registros por año y edad 

La tendencia al alza en el número de mujeres y niñas desaparecidas y no localizadas en México se comenzó a presentar desde el 2001, cuando se registraron 16 casos; para el año siguiente dicha cifra se duplico con 36. Para el 2007, los datos de mujeres desaparecidas, en sólo ese año, llegaron a 202. Ya para el 2011, las desapariciones de mujeres y niñas superaron los 1,000 casos al ubicarse en un total de 1,101.  

De manera histórica, de 2016 a 2020 se convirtió en el periodo donde más mujeres han desaparecido en México (1,668 en 2016; 2,148 en 2017; 1,822 en 2018; 1,894 en 2019 y 1,983 el año pasado).

Por edad, los datos de la Secretaría de Gobernación indican que las mujeres jóvenes son las que más desaparecen.

Y es que las cifras oficiales indican que el rango de edad que agrupa el mayor número de casos de mujeres desaparecidas y no localizadas está entre los 15 y 19 años (5,522 casos). Le sigue en segundo lugar las mujeres entre los 20 y 24 años (2,591), mientras que en tercero se ubican las niñas entre los 10 y 14 años (2,312).

Sobre los lugares con mayores registros, la base de datos de Gobernación precisa que en primer lugar histórico de casos está el Estado De México (4,119). Le siguen: Tamaulipas (2,560); Jalisco (1,637); Nuevo León (1,468) y Veracruz (1,232).

Asimismo, de manera histórica, es decir, entre 1964 y hasta ayer, el Edomex, con 300; Tamaulipas (90); Jalisco (81); Sinaloa (75); Chihuahua (73); Puebla (54); Ciudad de México (45); Nuevo León (36) y Coahuila (35), son los estados donde más mujeres desaparecidas fueron halladas muertas.

Agresiones en pandemia

Durante 2020, en México cinco mujeres desaparecieron al día; 10 fueron asesinadas; unas 157 al día también fueron víctimas de agresiones y en promedio 712 llamaron diariamente al 911 para reportar alguna agresión.

El año pasado se registró en estas fechas una marcha en la que miles de mujeres de todas las edades se expresaron contra la penalización del aborto, la violencia de género, el incremento de la tasa de feminicidios, el acoso en todos los estratos y espacios públicos y privados, las pocas o nulas políticas públicas efectivas para combatir un clima generalizado de violencia contra las mujeres.

La manifestación y la entrada de la emergencia sanitaria, apenas a un par de semanas de haberse suscitado la marcha, no paró la violencia contra el género, aunque tampoco fue un impedimento para que la voz femenina se hiciera escuchar.

Feminicidios

En los últimos tres años, la violencia feminicida se ha mantenido en el país. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero del 2018 y diciembre del 2020 se registraron 11,217 asesinatos de mujeres y niñas en el país.

En 2018, el número de casos de mujeres asesinadas ascendió a 3,656, de las cuales 893, es decir, 24%, fueron investigadas como feminicidio. En 2019 fueron asesinadas 3,809 mujeres, de los cuales 940 casos (24%) se investigaron como feminicidio.

En el 2020, el SESNSP registró 3,752 mujeres asesinadas; de esos casos, 969 (26%) se investigaron por feminicidio.

Estos números son parte de los datos recabados en el informe Violencia Contra las Mujeres en México, presentado recientemente y elaborado por el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), integrado por 43 organizaciones de la sociedad civil con presencia en 23 estados; la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas y Todos” (Red TDT), conformada por 86 organizaciones del país, y el Comité para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer.

Sobre las características de los asesinatos de mujeres, con base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el informe comparte que “son asesinadas con mayor violencia y saña que los hombres, en eventos donde se utilizan medios que producen mayor dolor, prolongan su sufrimiento antes de morir y, sobre todo, conllevan la aplicación de la fuerza corporal para someterlas”.

Delitos sexuales

Por otra parte, el SESNSP ha reportado además que entre enero de 2018 y diciembre de 2020 se presentaron 150,716 denuncias de delitos sexuales.

El año pasado fueron 54,342 delitos sexuales denunciados, es decir, el 36% de las denuncias de los últimos tres años. De manera adicional, el Secretariado informa que recibió 610,373 denuncias de violencia familiar entre 2018 y 2020. En ambos casos, las menores de edad están en vulnerabilidad.

“Las niñas son más vulnerables a la violencia sexual, debido a que se normaliza que personas cercanas a ellas (padres, tíos, vecinos, etcétera) abusen y no es evidente hasta que sucede un embarazo, el cual después la autoridad se niega a interrumpir, primero porque argumentan que están en el segundo trimestre del embarazo y que entonces está en riesgo la salud de la niña”, señala el Observatorio.