El Festival del Globo, de Capadocia, es uno de los mejores en el mundo.
En el centro de la Anatolia se halla la región de Capadocia. Su geografía, su historia y su gente, la han colocado como un importante lugar turístico en Turquía.

Viajes en globo y excursiones en jeep para admirar el peculiar paisaje; recorridos por antiquísimas ciudades subterráneas, cómodas estadías en hoteles cavados en montañas, gente amable y cultura rica. Estas son sólo algunas cosas que el territorio conocido como Capadocia (“tierras bajas” o “país de los caballos hermosos”) ofrece a millones de turistas cada año.

Lo más característico de esta región montañosa y volcánica localizada, en el corazón de la península de la Anatolia (conocida también como Asia Menor) , son las zonas bajas, de roca suave, que han sido erosionadas por el tiempo, dando lugar a la formación de “hoodoos” o “chimeneas de hadas”: monticulos altos y alargados que asemejan la punta del sombrero de un brujo, por eso a la ciudad también se le conoce como “El Valle de los Hechiceros Dormidos”.

Desde sus primeros asentamientos romanos en el siglo 7, la geografía de Capadocia y, más especificamente, del Valle de Göreme, fue cambiando. Sus habitantes, en lugar de construir sobre las montañas, comenzaron a cavar; tanto en las chimeneas de hadas, como en las paredes de cañones y montes fueron convertidas en hogares de cientos de miles de personas aunque la mayoría de estas son construcciones casi superficiales (no se adentran a más de cincuenta metros  de profundidad en la roca). 

El Museum Hotel está situado en Uchisar, cerca de un complejo de ruinas.

Las edificaciones más famosas, aunque no las más profundas, son las de Derinkuyu y Kaymakli, en la provincia de Nevsehir. Con cerca de 100 metros de profundidad, ambas ciudades se quedan cortas comparadas a otras que pueden llegar a los 500 metros, con una capacidad aproximada de 70 mil personas.Aunque diferentes en estructura, (los túneles de Kaymakli son mucho más largos y estrechos -no aptos para claustrofóbicos-), en ambas hay salones, habitaciones, almacenes, y en los primeros niveles se pueden encontrar establos. Los complejos fueron diseñados pensando tanto en necesidades vitales como la ventilación, como en las espirituales.

Entre estas montaña se pueden encontrar templos cristianos y paleo-cristianos (la época en que esta religión aún no era oficial para el imperio romano), con frescos aún conservados.

Uçhisar es el hogar de un castillo que los romanos cavaron en las montañas.

En la actualidad la villa de Goreme es el punto de partida para cualquier expedición al valle. A él se puede acceder en autobús o tren desde Estambúl y, más cerca a los aeropuertos de Nevsehir y Kaiseri, que también ofrecen atractivos turísticos. En este pueblo uno tiene la opción de visitar el Museo al aire libre de Goreme. De acuerdo a la página oficial se “se asemeja a un complejo monástico compuesto por  decenas de monasterios colocados lado a lado, cada uno con su propia iglesia”.

Declarado Patrimonio Mundial de la Unesco en 1984, el complejo abarca una amplia extensión de terreno que es preferible visitar al amanecer o al atardecer, en especial en verano, considerando el riesgo de realizar caminatas bajo el sol diurno. Los puntos más importantes de este recorrido son las iglesias de Santa Bárbara, Manzana, Serpiente, Oscura, Caricli, todas ella bellamente decoradas, únicas por su construcción y su relevancia histórica.
Además de esto, hay viajes en jeep y caminatas por los valles de las chimeneas de hadas.

Devrent, “el Valle de la Imaginación”, cuyas formaciones rocosas le dan el calificativo de “paisaje lunar” (por su caprichoso aspecto), se encuentra a diez minutos de Goreme. Mientras que Pasabag, el “valle de los monjes”, está ubicado en medio de un viñedo, también cerca del pueblo y sus chimeneas fueron usadas como residencias de ermitaños en distintas épocas.

Este tipo de edificios, conocido como Caravanserai, es popular en Anatolia.

Queda claro que el principal atractivo de Capadocia se debe a las construcciones que la naturaleza les aportó. 

En Uchisar, en lo alto de un monte, los romanos cavaron un castillo. Su contraparte “mediana”, Ortahisar (castillo mediano), se encuentra a poca distancia del Museo al Aire Libre de Göreme. El Valle de Ihlara, además de la belleza natural que supone este cañón, con sus ríos y bosques, ofrece también más iglesias, únicas cada una.

Antes de “dejar la tierra”, hay que aclarar que los hoteles en Göreme, como todo en este lugar, también son cuevas, bóvedas y habitaciones excavadas, acondicionadas, por supuesto, con las comodidades de un alojamiento contemporáneo. Desde 500 pesos la noche, uno puede elegir entre cientos de opciones, variando desde los hoteles y hostales usuales hasta, por supuesto, aquellos de tan singular arquitectura. Lo mismo sucede con sus restaurantes. Seten, el más popular de ellos, ofrece comida turca y anatola, preparada con ingredientes locales y siguiendo las recetas tradicionales y dos veces al año ofrece conciertos de música clásica. En Topdeck puedes gozar de la comodidad de un espacio más privado y familiar. Ubicado bajo la casa familiar del dueño, y como casi todo en Göreme, cavado en la roca, este pequeño mesón, ofrece un menú de sólo cuatro platillos, pero preparados tan exquisitamente que para poder comer ahí es necesario reservar con antelación.

Capadocia es conocida también como “El Valle de los Hechiceros Dormidos”.

La amplia oferta turística de un lugar como Capadocia, insignia de la belleza de la tierra y de lo que puede haber debajo de ella, sólo es superada porque toda esta magnífica naturaleza también puede ser observada desde el aire.

Tanto en Goreme como en Nevsehir hay la posibilidad de realizar viajes en globo aerostático sobre los valles de las chimeneas de hadas. El vuelo estándar ofrecido por la mayoría de las agencias, dura una hora y ronda los 4 mil pesos (175 euros) y permite hasta 15 personas en la canastilla, con opciones de convertirlo en vuelo privado, de casi tres horas, por un costo superior. 

Estos paseos son realizados al amanecer para disfrutar del alba y de la iluminación que ofrece sobre el paisaje de Capadocia. Además, en abril, el Festival del Globo llena el aire de turistas que pueden admirar tanto tierra como cielo en un espectáculo verdaderamente impresionante. Así que si tus pasos te llevan por Turquía durante la primavera, asegúrate de no perderte de nada de esto, pues son lugares únicos en el mundo.

Goreme, además de sus paisajes, posee unos de los primeros templos.

El dato:
De acuerdo con la página turismoturquia.es para llegar a Capadocia, lo mejor es viajar a Estambul, de ahí las opciones pueden ser:
> Tomar un autobús nocturno, que es la opción más económica, aunque el viaje puede superar las 8 horas. El precio ronda los 25 euros.
> Tomando un avión de Estambul a Kayseri o Nevsehir. Es la opción más cara, pero más cómoda.
> Alquilar un auto. No se recomienda por el alto precio de la gasolina, además los caminos son confusos y poco seguros.

En Göreme y Nevsehir hay recorridos en globo para conocer la zona.