Foto: Javier Rodríguez
Automovilistas aseguraron tener más de dos horas esperando.

Las largas filas en gasolineras de Saltillo volvieron a presentarse anoche y hasta los primeros minutos de hoy seguían por casi un kilómetro; automovilistas aseguraron que esperaron más de dos horas para abastecerse de combustible.

En las estaciones ubicadas en el bulevar Venustiano Carranza y Baja California, así como el centro sito en Allende y Múzquiz presentaron enormes filas.

La primera tuvo hileras de autos que iban desde la calle de Campeche, bordeando después por el estacionamiento del edificio Centro Metropolitano, ubicado sobre Coss, para luego tomar Carranza. Otra hilera en esa misma estación comenzaba desde la subdelegación de la PGR sobre el bulevar Coss para luego voltear por Carranza.

En esta estación, automovilistas señalaron llevar más de dos filas aguardando para surtir combustibles.

Foto: Marco Vinicio

Entre los saltillenses formados hubo quien aseguró haber acudido a 10 estaciones sin encontrar combustible. Algunos otros hacían fila con niños que esperaban impacientes.

Cerca de las 00:00 horas de este martes, personal dijo contar con cerca de 7 mil litros de combustible y esperaban una pipa proveniente de Monterrey para sumar más hidrocarburo. También se presentaron filas de unas 20 personas con bidones para surtirse.

En la gasolinera de Allende y Múzquiz, las largas filas llegaban hasta el paso a desnivel donde V. Carranza se convierte en Allende, justo antes de Presidente Cárdenas.

En contraste, la estación ubicada en Hidalgo y Coss estaba cerrada, ya que no contaba con combustible.

Entre los saltillenses formados hubo quien aseguró haber acudido a 10 estaciones sin encontrar combustible. Algunos otros hacían fila con niños que esperaban impacientes.

Cerca de las 00:00 horas de este martes, personal dijo contar con cerca de 7 mil litros de combustible y esperaban una pipa proveniente de Monterrey para sumar más hidrocarburo. También se presentaron filas de unas 20 personas con bidones para surtirse.

En la gasolinera de Allende y Múzquiz, las largas filas llegaban hasta el paso a desnivel donde V. Carranza se convierte en Allende, justo antes de Presidente Cárdenas.
En contraste, la estación ubicada en Hidalgo y Coss estaba cerrada, ya que no contaba con combustible.