Especial/ Lo anterior implica que cada día la UNIF recibe alrededor de 18 llamadas por violencia familiar
Eleva confinamiento incidencia de violencia en casas; desde discusiones hasta agresiones físicas

En Saltillo, cada 90 minutos las autoridades municipales reciben una llamada para reportar un caso de violencia familiar en los hogares, lo cual va desde una discusión, hasta agresiones físicas que pueden terminar con personas detenidas.

De acuerdo con cifras de la Unidad de Integración Familiar (UNIF) de Saltillo, al menos mil 100 de los mil 600 reportes que recibió durante enero y febrero de este año, corresponden a un conato de riña entre integrantes de una familia.

Lo anterior implica que cada día la UNIF recibe alrededor de 18 llamadas por violencia familiar, lo que arroja un promedio de un reporte cada 90 minutos, mismo que es atendido de manera presencial por elementos policiacos.

Esta cifra corresponde al 68.7 por ciento del total de las llamadas que registra la UNIF como un llamado de auxilio para que los elementos acudan a detener el conflicto, que normalmente inicia con una discusión y en algunos casos se extiende a los golpes u otras agresiones físicas entre los participantes.

“Son reportes en los que algún integrante de la familia se alteró por diferentes razones al interior del núcleo familiar, de nuera o yernos contra suegros, primos o hermanos”, comentó Patricia Moreno Domínguez, titular de la unidad.

La funcionaria consideró que estos conflictos puedan deberse al resultado del confinamiento, es decir, la convivencia diaria y permanente entre familias de hasta tres matrimonios que acostumbran vivir en la misma casa.

Señaló que en cada llamada que se recibe, elementos de la unidad arriban al domicilio de manera presencial para verificar la situación, intervenir con una mediación para que el conflicto termine u ofrecerles una solución.

Aunque en algunas ocasiones, se desprende de tal riña una detención donde la persona es llevada a los separos, sin especificar la cifra de los detenidos por el inicio de una pelea familiar que involucró daños físicos.  

Asimismo, admitió que la cifra de denuncias es mayor el promedio de antes de que se declarara el confinamiento derivado de la pandemia por el COVID-19, pues aunque sí existía violencia intrafamiliar, quizá era sofocada con menor resistencia entre los involucrados.

“No es que no hubiera violencia, sino que no se denunciaba con el agresor o quien resulta ahora una amenaza para el resto de los integrantes de la familia”, agregó Moreno Domínguez. 

Además, el resto de los reportes que recibe la UNIF son por violencia entre parejas, en las cuales se realiza el mismo procedimiento. De acuerdo con cifras estimadas, el 30 por ciento de las llamadas que llegan son referentes a esa modalidad de violencia.