Anas Modamani y Angela Merkel, las selfies de refugiados sirios, en enero se convirtió en un caso de ejemplo de noticias falsas. Foto tomada de Internet
Es la primera ley en el mundo contra discursos de odio y publicaciones ofensivas en las redes sociales con multas de hasta 50 millones de euros. Un equipo de 50 funcionarios del ministerio de Justicia vigilarán la aplicación de la norma

La ley entró en vigor ayer en Alemania, y obligará a las redes sociales con más de dos millones de inscritos a cancelar contenidos difamatorios, con multas que podrían llegar a los 50 millones de euros.

Los gigantes de la industria tienen tres meses para ajustar, a partir de enero de 2018, cada post infame tiene que ser eliminado.

Es la primera ley de este tipo en el mundo. Un equipo de 50 Un personal de 50 empleados del Ministerio de Justicia supervisará la aplicación de las normas. El final del certamen será también del ministerio dirigido por el ministro saliente, Heiko Maas (SPD). Ayer declaró al Zeit Online que "los crímenes de odio aumentaron en un 300% en los últimos años. Muchas personas abandonan las redes sociales exasperados, porque están cansados. Pero también quieren proteger su libertad de opinión."

Dentro de tres meses los gigantes de la red estadounidense como Twitter , Facebook o YouTube tendrán que cumplir con las estrictas normas alemanas para borrar odios, páginas falsas y ofensivas, amenazas o falsas noticias. La novedad respecto a la primera versión de llegar al Parlamento, es que las redes sociales no se le darán instrucciones para borrar también todas las copias de la página o mensajes ofensivos que circulan en la red. 

Pero claramente ilegal - por ejemplo, las páginas o mensajes que descuida el Holocausto - las reglas te obligan a cancelar todo en 24 horas. Para las publicaciones o páginas o vídeos más polémicos, las verificaciones pueden durar hasta una semana. Y cada día, cada red social ya ha tenido que nombrar un abogado para las quejas procedentes de Alemania. Si obtienen más de un centenar de informes, los grandes tendrán que informar cada semestre. 

Con información de Repubblica