Joe biden, presidente de Estados Unidos, enfrenta la tormenta perfecta en Centroamérica debido a la pandemia de COVID-19, el aumento en los niveles de pobreza y los procesos electorales que se aproximan que pudieran atraer a más migrantes a la frontera de Estados Unidos.

En promedio, la mitad de la población de América Latina trabaja en la economía informal. La recesión de la pandemia ha empujado a 33 millones de latinoamericanos por debajo de la línea de pobreza, muchos en la región ganan menos de 5.50 dólares al día, según el Banco Mundial. Durante los próximos cuatro años, migrantes de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua buscarán un futuro más favorable en los Estados Unidos.

En Guatemala, las finanzas del Gobierno están sobrecargadas. El Banco Mundial proyecta que 1 millón de guatemaltecos caerán por debajo de su línea de pobreza de 1.90 dólares por día. La pandemia, junto con el empeoramiento de las condiciones en Centroamérica y las estrictas políticas de inmigración de Trump, disminuyeron temporalmente la migración masiva de Centroamérica

Se espera que el presidente Biden sea más amigable en sus políticas migratorias y permitirá mayor flexibilidad a los solicitantes de asilo en Estados Unidos.

En enero, el Gobierno de Biden anuló oficialmente la política de "tolerancia cero" de Trump y la eliminó de la orientación del Departamento de Justicia a los fiscales federales en casos fronterizos. Bajo la Administración de Trump, más de 5,400 niños fueron separados de sus familias después de entrar en los EU sin documentación.

La primera dama, Jill Biden, prometió liderar una nueva iniciativa para reunir a las familias migrantes con los cerca de 600 niños restantes que siguen separados de sus padres a estas alturas.

Además de derogar la política de "tolerancia cero" de Trump, Biden deshizo al menos tres de los acuerdos de inmigración de Trump en Guatemala, Honduras y El Salvador.

Bajo la Administración del expresidente Trump, el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EU) podría enviar a los migrantes de regreso, sin recursos ni debido proceso. La decisión de revertir estas políticas migratorias pondrá fin a la rápida deportación de menores.

En un intento por afrontar la ola de migración masiva de menores, Biden presionará para mejorar las condiciones en Centroamérica y hacer del Triángulo Norte un lugar más próspero y seguro para vivir.

En su primer día en el cargo, Biden presentó la Ley de Ciudadanía de los Estados Unidos de 2021, un plan de ayuda de 4,000 millones para Centroamérica

El nuevo financiamiento sería importante para países como Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador para aliviar el crimen, la corrupción y la pobreza. La ley se enfocaría en la inversión privada en Centroamérica y apoyará iniciativas para mejorar la seguridad y el estado de derecho para enfrentar la corrupción. 

Sin embargo, Biden deberá ser consciente de dónde se asignan los 4,000 millones. Si le da dinero a los Gobiernos centroamericanos (como lo han hecho las administraciones en el pasado), la corrupción y la desigualdad seguirán prevaleciendo. La Ley de Ciudadanía llega en un momento oportuno, ya que Centroamérica se prepara para un año electoral tumultuoso.

Con las campañas presidenciales en curso en Honduras y Nicaragua, Biden se apoyará en su plataforma para promover el estado de derecho, sociedades civiles más fuertes y un capitalismo sostenible más justo en toda la región.

Nicaragua y Honduras celebrarán elecciones generales el 7 y 28 de noviembre, respectivamente, pero ninguno de los candidatos presenta en su plataforma de campaña promover la lucha contra la corrupción y la desigualdad.

En enero de 2021, un fiscal estadounidense acusó al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, de coconspirador en un caso de tráfico de drogas, hecho que Hernández niega. El partido político de Hernández enfrenta numerosos cargos de corrupción. 

Hernández, cuya victoria presidencial fue muy controvertida, es conocido por su tendencia a aferrarse al poder. Durante las últimas elecciones presidenciales de 2017, los resultados de la votación favorecieron claramente al candidato Salvador Nasralla. 

Después de un retraso de 36 horas en el recuento oficial de votos de las elecciones, Hernández reclamó su cuestionable victoria.

Por otro lado, en Nicaragua, el actual presidente, Daniel Ortega, del Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua, o FSLN, se postula para su quinto mandato como presidente

Ortega derrocó al dictador Anastasio Somoza en 1984. El Gobierno de Ortega es cuestionado por la comunidad internacional como un régimen corrupto y es probable que no renuncie al poder en el corto plazo

La inestabilidad política en Nicaragua y Honduras se agrava en un problema de seguridad más amplio para los Estados Unidos e inculca aún más inestabilidad en la región. Centroamérica ya es el hogar de bandas delictivas organizadas y sirve como una importante ruta de tránsito para narcóticos y tráfico de personas.

Estados Unidos, de esta manera, puede esperar que más migrantes se dirijan a la frontera, ya que Centroamérica enfrenta problemas políticos relacionados con la corrupción, la desigualdad y el aumento del costo de vida, que pueden agravarse por las elecciones de este año en Nicaragua y Honduras. 

Aunque cualquier fraude electoral invitaría a duras sanciones económicas y políticas por parte de Estados Unidos.

La Ley de Ciudadanía de EU de 2021 deberá abordar las causas fundamentales de la inmigración, e idealmente limitar la cantidad de migrantes que buscan asilo

El camino hacia la reforma será difícil y la aprobación seguirá dependiendo de la decisión del Congreso de Estados Unidos. El apoyo bipartidista para los esfuerzos anticorrupción en Centroamérica será difícil, ya que el interés en la región ha disminuido en los últimos años. 

Para que la Ley de Ciudadanía de los EU de 2021 sea efectiva, deberá abordar los problemas subyacentes de América Central. Los 4,000 millones asignados deberán fomentar las oportunidades de inversión público-privada, abordar los desafíos de seguridad internacional y la dura labor de erradicar la corrupción a nivel político local.

La inversión de los EU necesita estabilizar la región con asociaciones que responsabilicen a los gobiernos, al mismo tiempo que promuevan la educación local, el empleo y la independencia económica. Resolver los problemas de corrupción de Centroamérica, elecciones cuestionables y la migración masiva será una tarea enorme para la administración Biden. Dada la naturaleza de las elecciones de este año en Centroamérica, los migrantes pueden esperar otro viaje tumultuoso, pero esperanzador, de cuatro años.

Daniella Decker. Especialista en Latinoamérica, ha trabajado con organizaciones como la ONU, la OEA y el Consejo de las Américas y actualmente es directora ejecutiva de una organización sin fines de lucro que brinda ayuda a familias inmigrantes en Nueva York.

 

Artículo escrito por Daniella Decker

 

(Las Tribunas expresan la opinión de los autores, sin que EFE comparta necesariamente sus puntos de vista)