El Alcalde de Nueva Rosita se muestra más interesado en hacer negocio con el carbón, que en presentar alternativas de solución. Riquelme declaró la guerra a Andrés Manuel saliéndose de la Conago y sumándose a la Alianza Federalista. Por lo que hace a la Región Carbonífera, se limita a lamentar los problemas que la aquejan. El Presidente endosa el problema a Bartlett y opina sobre Coahuila y el carbón sólo para atacar a Alonso Ancira, presidente de Altos Hornos de México, en un asunto no relacionado con el carbón.

Lo ocurrido la semana pasada es crucial para entender la grave y complicada situación económica y social por la que atraviesan las regiones Centro y Carbonífera de Coahuila.

Altos Hornos de México y Villacero declararon que no han alcanzado un acuerdo, de manera que las negociaciones se alargarán. Así desmintieron al Presidente, según el cual: “los nuevos dueños van a pagar el desfalco al erario”. Lo cierto es que ni existen nuevos dueños, ni tienen intención o compromiso de pagar algo que consideran legal. 

La causa contra Ancira no tiene que ver con la compra de Agronitrogenados; sino con la presunta operación con recursos de procedencia ilícita, delito que, a decir de un juez de Chiapas, ya prescribió. El Presidente hizo tal coraje que amenazó con perseguir legalmente al juzgador que dé la razón a Ancira en las etapas procesales subsecuentes. En su visceral descuido, proporcionó a Ancira un argumento adicional ante las justicias española y mexicana. Acerca de todo esto, vale la pena leer a Raymundo Riva Palacio en VANGUARDIA, del 11 de septiembre.

Mientras todo esto sucede, AHMSA continúa en crisis y el Gobierno Federal la ataca por todos los frentes. Algunos proveedores de la región llevan meses y otros llevan años sin cobrar lo que se les adeuda.

Se exige al posible comprador que antes de comprar, cubra un desfalco no calificado como tal ni por la Fiscalía, además sin ofrecerle ninguna compensación por el rescate de la empresa, de sus trabajadores y para el caso, de la comunidad. ¡Vaya incentivo! En esas condiciones, el señor Julio Villarreal dirá: “pero qué necesidad”.

Las regiones Centro y Carbonífera continúan en crisis, no se ve solución de corto plazo. Hasta Guadiana rompe las formas y pide a Alfonso Romo y a López Obrador, con tono perentorio que hagan algo. Filias y fobias aparte, el pueblo padece una crisis real, muy grave en ambas regiones. 

Por lo que hace al carbón, quien monopoliza las compras: CFE ofreció volver a comprar, pero en condiciones irreales. Las tres uniones de productores rechazaron su oferta. El asunto regresó a la Ciudad de México, donde CFE no tiene ninguna prisa para resolver el asunto. La presión llegará cuando el ciclo noticioso enfoque su atención en la región. Dudo mucho que eso suceda pronto. La noche será larga y en plena adversidad tal parece que vender carbón es la única estrategia. Ven venir la tempestad y no se hincan.

No parece que existan alternativas, ni visibles y menos aún inmediatas. Ninguna autoridad o nivel de gobierno se da tiempo para pensar fuera de la caja, para buscar, analizar y procesar posibles alternativas, otros medios de trabajo y desarrollo económico. En el marasmo gubernamental, la sociedad padece.

@chuyramirezr
Jesús Ramírez Rangel 
Rebasando por la Derecha

Jesús Ramírez Rangel

Columna: Rebasando por la derecha