Manipulación de motor no obliga a recompra de Volkswagen: Corte alemana
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El tribunal regional de Bochum constató que existe un defecto pero consideró que este no es relevante desde el punto de vista jurídico.
La manipulación del software para simular menores emisiones de gas no obliga a la empresa Volkswagen a recomprar el automóvil afectado, estimó hoy un tribunal en el primer juicio que se ventila en Alemania por el fraude de los motores del gigante automovilístico.
Un profesor universitario demandó a un concesionario de la ciudad de Bochum la liquidación retroactiva del contrato de compra de su vehículo dotado con un programa para trucar emisiones.
El tribunal regional de Bochum constató que existe un defecto pero consideró que este no es relevante desde el punto de vista jurídico, alegando que puede ser subsanado sin demasiado esfuerzo. La recompra está contemplada solamente para casos con fallos considerables, precisó el juez Ingo Streek.
El cliente del concesionario demandó la recompra de un Tiguan adquirido nueve meses atrás por 38,000 euros (41,000 dólares) con el argumento de que el vehículo emite muchos más gases contaminantes que los especificados por el fabricante.
El abogado del querellante señaló antes del juicio que su cliente se oponía a un retoque técnico, pero estaba "dispuesto a llegar a un acuerdo y comprar un coche nuevo". Para ello, el concesionario debería reintegrarle el precio de compra previa deducción de la pérdida de valor por el uso.
El tribunal llamó a las partes a llegar a un acuerdo para la devolución del coche a un precio de mercado y a cambio de la compra de un nuevo vehículo. En caso de no hacerlo, el tribunal pronunciará un fallo en dos semanas.
La decisión confirmó de momento la política de Volkswagen de solucionar la manipulación de motores con llamadas a taller y sin grandes campañas de recompra.
En Alemania hay 2.5 millones de vehículos afectados, por lo que la recompra demandaría ingentes gastos por parte de la empresa, que reservó 6,700 millones de euros para el arreglo de 8.5 millones de coches en Europa.
El demandante de Bochum no es el único que exige a Volkswagen la disolución del contrato de compra. Un sinnúmero de propietarios de automóviles con motores trucados también tienen la intención de querellarse.
Volkswagen admitió en septiembre pasado que manipuló los motores diésel de 11 millones de vehículos en todo el mundo para simular menores emisiones de gases contaminantes en pruebas de laboratorio.
El segundo productor de coches del mundo, detrás del japonés Toyota, llamará los coches afectados a talleres. En Estados Unidos, donde se destapó el fraude, el presidente ejecutivo, Matthias Müller, no descarta la recompra de vehículos.
En Europa comenzó la revisión hace un par de semanas de modelos de la camioneta todoterreno Amarok. Esta semana podrían ser llamadas a talleres unidades de la berlina Passat.