Juan Carlos y su pareja Patricia / Foto: Especial
La grafóloga María Fernanda Centeno dijo que el golpe en la cabeza que sufrió Juan Carlos "N", pudo convertirlo en sociópata, sin embargo, opinó que debe ser juzgado como cualquier otra persona, pues sí distingue entre el bien y el mal

Juan Carlos “N”, presunto feminicida de Ecatepec, creía que con cada asesinato estaba acabando con el mal de la sociedad, a manera de “vengador” o de “justiciero”, dijo la grafóloga María Fernanda Centeno. 

En entrevista con MILENIO, aseguró que el feminicida es un sociópata que tuvo plena consciencia de cada uno de sus asesinatos, por lo que, aunque tenga un desequilibrio mental, debe ser juzgado como cualquier criminal. 

Con base a las declaraciones y el video filtrado en redes del ahora imputado, la especialista detectó que el golpe en la cabeza que, a decir de él, “lo hizo más inteligente”, podría ser el factor que desencadenó un desequilibrio químico en su cerebro volviéndolo antipático e indiferente al dolor. 

Centeno estimó que el uno por ciento de la población es sociópata, mas los entornos sociales violentos pueden generar una mayor efervescencia de enfermedades y de sociópatas.

Indicó que es necesario dotar de educación emocional a los niños, para así identificar conductas psicópatas, sociópatas, o bien, trastornos de ansiedad, depresión, entre otros. 

De acuerdo a lo que ha visto y leído, ¿Quién es Juan Carlos “N”? 

R: Él es un sociópata. El psicópata es aquel que tiene de nacimiento un desequilibrio mental, más que eso una química cerebral distinta. 

Se calcula que el 1 por ciento de la población son psicópatas, este 1 por ciento lo que tiene es que, nosotros tenemos en el cerebro algo que se llama amígdala, la amígdala es del tamaño de una uña, es chiquitita, pero cuando tiene un tamaño diferente al promedio hace que no sintamos empatía, no sintamos dolor ante el dolor de la otra persona.

Es muy probable que esta persona que todo momento está consiente, pero siente las cosas de forma distinta. Él no va a sentir el dolor como lo sentiríamos nosotros, él no va a procesar la información.

También dice que sufrió un golpe cuando era muy chico, cuando era muy niño y que a partir de acá le pudo haber venido ese desequilibrio químico en el cerebro.

Desde el punto de vista del lenguaje corporal, él es quinestésico, es decir, es la persona que cuando habla se mueve. Él cuando habla se mueve, todo el tiempo se apoya en las manos, si podemos ver los videos observamos que siempre se apoya en las manos, incluso estando esposado.

Él hace contacto visual con la persona que lo entrevista cuando se siente seguro, cuando sabe que puede intimidar, hace contacto visual; en cambio.

En una parte, cuando le preguntan si se arrepiente, hasta da un sollozo reprimiendo el llanto, el dolor, la impotencia que se puede sentir.

Él mismo se considera un vengador, un justiciero, alguien que viene a acabar con el mal de la sociedad. Me parece precipitado decir que está enfermo, yo lo veo absolutamente consiente.

El tono de la voz es bastante fluido, no creo que este mintiendo debido a que es bastante congruente la manera en como mueve las manos, es decir, reafirma lo que estoy diciendo con palabras. 

Se mueve de manera coherente, lo está reafirmando, el contacto visual siempre que lleva una actitud intimidatoria y cómo lo quita cuando se siente vulnerable en algunos momentos.

El terror sigue vivo en Ecatepec / Foto: Especial

Los sociópatas, ¿Nace o se hace?

R: El sociópata se hace, el psicópata nace. Se hace a través de un entorno que pudiera ser enfermo, da la violencia que pudo haber vivido. Cuenta que tenía una mamá que tenía actitudes que él juzga muy duramente, que había una señora que, por su narrativa, parece que lo violaba.

Él es víctima, probablemente hasta de más víctimas. Él es un sociópata, además, aunado a que la hipótesis del golpe desencadenó algo diferente, algo extraño en su cerebro que se ve reflejado en su comportamiento.

¿Cómo se pueden detectar?, ¿caminan entre nosotros?

R: Es muy difícil de detectar. Como grafóloga te puedo decir que hay un conjunto de muchos rasgos y estudios muy profundos para ver si es obsesivo, falto de empatía, con una necesidad de aprobación constante, no se puede generalizar y me parece que a nivel Estado y prevención del delito es muy difícil porque es un enfermo social, que tiene mucho rencor social. 

Probablemente si trabajáramos de forma integral con los niños, y hablo de pensar a largo plazo en una educación no solamente académica o en una educación matemática, sino en una educación emocional probablemente podríamos identificar a niños que pudieran tener conductas sicópatas, sociópatas o cosas más ordinarias y normales como transtornos de ansiedad, depresión que nos sería mucho más funcionales como sociedad.

¿Este tipo de personas como Juan Carlos son inteligentes? 

R: Porque él sabía qué le gustaba a cada una de sus víctimas, incluso recuerda día, hora y demás detalles de sus crímenes.

Claro que son muy inteligentes, estoy convencida que él generaba la confianza. 

Vamos a remontarnos a personajes como Ted Bundy, Charles Manson que son personajes encantadores, grandes manipuladores, son grandes seductores.

El sicópata, por ejemplo, no solo son aquellos que matan a sangre fría, hay sicópatas financieros que son genios que logran hackear o incluso hacer estrategias que son muy buenas y al final acaban en una quiebra. 

Es un desequilibrio que no distingue profesión y que además se puede desenvolver en diferentes áreas y en diferentes formas, habrá quien lo haga con violencia sobre todo porque el creció en un entorno violento.

Si bien tienen un sentido diferente del dolor, porque al final el dolor es subjetivo, ¿Él al momento de hacer sus crímenes sabía la distinción entre el bien y el mal?

R: Parece que está plenamente consiente entre lo que está bien y lo que está mal. 

Pero el considera que más allá de lo que está bien o está mal, de acuerdo a la narrativa que estamos viendo y la fluidez con la que habla y la seguridad con la que lo dice, él privilegia y da un nivel jerárquico superior a la sed de justicia, que al sufrimiento que le pudiera causar a las mujeres.

En las audiencias parecía que no se inmutaba cuando leían sus crímenes…

R: Porque son grandes manipuladores. Regreso al caso de Ted Bundy que tenía fijación por las mujeres de cabello castaño, lacio y corto, Ted Bundy conquistaba a la mujer, además era muy guapo y sabía cómo envolver a la mujer.

Debido al alza de feminicidios, ¿Cómo Juan Carlos hay muchos caminando entre nosotros?

R: No se puede saber, sin embargo, de acuerdo a la información que tenemos el 1 por ciento de la población es sicópata. Sin embargo, hay entornos sociales que al ser más violentos pueden generar una mayor efervescencia de enfermedades y de sociópatas.

A mayor violencia, lo único que provoca es más violencia y ese entorno enfermo puede generar a la larga una nueva generación de sociópatas.

Como abogada, ¿Juan Carlos debe ser juzgado de manera normal o bien bajo una enfermedad mental?

R: Debe ser juzgado como cualquier persona, porque está en plena consciencia de lo que hizo.