Recuperación. Desde 2014 a la fecha, en el Museo del Desierto han nacido 25 crías del lobo gris mexicano, especie extinta en la vida silvestre de México hasta hace una década. CORTESÍA
La camada de ejemplares más grande conocida hasta la fecha en el país

El Museo del Desierto (Mude) presentó a las 8 crías de lobo gris mexicano que nacieron el 24 de abril de este año. Esta camada es una de las más grandes que ha nacido en México de esta especie en peligro de extinción que el Mude y más de 50 asociaciones de México y Estados Unidos se esfuerzan por conservar.

“El lobo mexicano se encontraba extinto en vida libre, ya estaba catalogado de que no había en vida silvestre. A mediados del siglo 20 empezó una campaña de erradicación de la especie porque los ganaderos y la gente creía que era malo y se comía el ganado”, explicó Fernando Toledo, director de Desierto Viviente del Mude.

Sin embargo, con el tiempo instituciones, asociaciones civiles y órganos gubernamentales se dieron cuenta de la necesidad de esta especie para el ecosistema, por lo que empezaron un programa para recuperar y conservar al lobo mexicano.

Desde 2009, el Museo del Desierto forma parte del Comité Binacional para la Recuperación del Lobo Gris Mexicano, integrado por más de 50 instituciones mexicanas y estadounidenses.

Población. Las crías, en edad adulta, son liberadas en su hábitat natural.

Fue a partir de 2014 cuando al Mude le asignaron la primera pareja reproductiva, “de ahí a la fecha hemos tenido 5 camadas, un total de 25 cachorros, y en esta ocasión es la más grande que hemos tenido. Puedo presumir que es la camada más grande que se ha dado en México”, detalló Fernando Toledo.

El trabajo del Museo del Desierto ha sido fundamental, pues en nuestro país habitan poco más de 30 ejemplares en vida silvestre provenientes del programa de recuperación, mientras que en Estados Unidos la población de estos lobos asciende a poco más de 100 en vida silvestre.

“Es complicado porque todavía falta mucha concientización, falta mucha divulgación sobre todo en las comunidades rurales, con los dueños de los pueblos, que vean el beneficio que les trae el que existan los lobos mexicanos en su hábitat”, explicó.

El objetivo de estas instituciones es preservar y conservar a los lobos grises mexicanos, que se reproduzcan en cautiverio, que se les brinde atención, cuidados médicos; y hacer el trabajo de concientización con la gente, para que cuando las especies sean liberadas en su hábitat natural no vayan a ser erradicadas.

“Hay que evaluar qué ejemplares son viables para su liberación, necesitan un proceso, no es como que yo los saco de aquí y los llevo a la vida silvestre. De este tipo de albergues pasan a otros de preliberación, que son áreas más remotas donde vamos a minimizar el contacto con humanos, donde van a estar cazando su presa, ellos tienen que valerse por sí solos, ahí se evalúa si están viables para liberarse, así se lleva haciendo en México desde 2011”, explicó Toledo.

Como beneficios, el directo de Desierto Viviente detalló que los lobos grises mexicanos son reguladores y controladores de poblaciones que pueden ser perjudiciales, que pueden acabar con el zacate o las plantas que come el ganado, asimismo tienen una función importante en el ecosistema, son depredadores de herbívoros principalmente.

Como todos los ejemplares que han sido liberados están identificados por las asociaciones del programa, existe un seguro para en caso de que un lobo se coma una vaca, lo cual puede ocurrir pero es muy raro, afirma.