Tres preguntas planteadas consecutivamente y sin darme tiempo de siquiera tratar de contestar la primera: ¿eres pobre cuando tienes cero dinero o cuando tienes poquito dinero?, ¿hay más de mil pobres en el mundo?, ¿cómo te haces pobre? Toma un minuto para imaginar que alguien te hace estas preguntas y piensa por favor en qué tipo de explicación darías.

Ahora piensa que las preguntas te las hace un niño de 7 años que por algún motivo piensa en el significado, en las causas y la magnitud de la pobreza. No he podido entender, ni él me ha podido explicar de dónde surgió su inquietud por el tema esta semana, pero Pablo, mi hijo de 7 años, me puso en aprietos. No solamente por la sorpresa de verlo con curiosidad sobre el tema, sino porque aun y cuando sabemos que la pobreza existe, a veces más cerca de lo que pensamos, rara vez nos detenemos a entender sobre el tema y nos es difícil poder explicarle a nuestros hijos por qué existe la pobreza, los niveles de pobreza que hay, cuánta gente vive en esas condiciones y si hay forma de combatirla exitosamente. Así que me puse a investigar un poco y comparto algunas notas con ustedes, por si algún día un niño los pone con cuenta llena de tres bolas y dos strikes preguntando sobre el tema.

Además de datos del Banco Mundial, encontré una investigación de Max Roser y Esteban Ortiz-Ospina (Universidad de Oxford) titulada “Global Extreme Poverty” (www.ourworldindata.org/extreme-poverty) la cual les recomiendo ampliamente. Principalmente con los datos, gráficos y referencias que ellos publican encontré suficientes respuestas para Pablo y algo más.

La pobreza se puede medir en términos de ingresos o bien en términos de bienestar o satisfacción. Generalmente hay una correlación directa entre ingreso per cápita y satisfacción, la cual varía por país o grupo muestra. Por ejemplo, México, Montenegro y Botswana tienen niveles de PIB per cápita similares, pero una satisfacción mucho más alta de los mexicanos (70 por ciento), comparada con 50 y 25 por ciento, respectivamente de los otros dos países, esto en base a una encuesta de Gallup y datos del Banco Mundial.

Actualmente se considera pobreza extrema vivir con menos de un dólar y 90 centavos diarios (ajustado por poder adquisitivo en cada país). Es decir, que puedes ser pobre pero no pobre en extremo, puedes morir de hambre o sólo sobrevivir. Desde 1970, la cantidad total de humanos en pobreza extrema llegó a su pico y se redujo de 2 mil 200 millones a unos 760 millones en 2015, esto representa pasar del 60 por ciento de la población mundial a cerca del 10 por ciento, con gran influencia de China que con su elevado crecimiento redujo su pobreza extrema en 850 millones de personas desde 1981. En su análisis, Roser plantea que “de 2008 a 2015 la pobreza extrema bajó un promedio de 217 mil personas cada día”.

Aunque hay avances, le tuve que explicar a Pablo que en el mundo, cerca de 200 millones de niños de 10 años o menos viven en pobreza extrema y que si naces en África al sur del Sahara tienes 40 por ciento de probabilidad de nacer en pobreza extrema, comparado con 5 por ciento en Latinoamérica o 15 por ciento en el sur de Asia.

Hay muchos factores que generan pobreza, empezando por nacer pobre, pero múltiples estudios coinciden en que el mejor antídoto es el crecimiento económico. En 2001, Dollar y Kraay publicaron un estudio cuyo título era también la conclusión del mismo: “El crecimiento es bueno para los pobres”. Esperemos que en México podamos enfocar esfuerzos a lograr aumentar la tasa de crecimiento, no hay mejor forma de mejorar el nivel de vida de todos los mexicanos, empezando por los más pobres.

@josedenigris

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