ópez-Gatell hizo referencia a 375 unidades de salud, de las 26 mil en total que hay en el país, que tienen vigilancia centinela, es decir, que se encargan de monitorear enfermedades respiratorias, entre ellas la influenza. Foto: Tomada de Internet
El Modelo de Vigilancia Centinela es necesario debido a que hay fenómenos que son inconmensurables, es decir que no se pueden medir de manera directa. Es por eso que el modelo se emplea para identificar casos de COVID-19 que sirven como muestra de “la situación real”

Durante la conferencia por el coronavirus del 8 de abril, el subsecretario de prevención y promoción de la Salud, Hugo López-Gatell reportó que, por medio del Modelo Centinela, se sabe que hay 3,181 casos confirmados de COVID-19, y que por cada caso confirmado pueden haber alrededor de ocho casos más. Pero ¿qué es el Modelo de vigilancia Centinela?

López-Gatell hizo referencia a 375 unidades de salud, de las 26 mil en total que hay en el país, que tienen vigilancia centinela, es decir, que se encargan de monitorear enfermedades respiratorias, entre ellas la influenza y el COVID-19.

Es a partir de la información del Modelo de Vigilancia Centinela que se puede calcular que, hasta el momento (8 de abril de 2020), la cifra de infectados por el coronavirus es de más de 26 mil.

Como lo explicó el subsecretario, la cifra de casos positivos reportada a diario es una “pieza mínima” dentro de la toma de decisiones, es un elementos más que permite analizar el comportamiento del virus: la velocidad de su propagación y la extensión de esta.

El Modelo de Vigilancia Centinela es necesario debido a que hay fenómenos que son inconmensurables, es decir que no se pueden medir de manera directa. Es por eso que el modelo se emplea para identificar casos de COVID-19 que sirven como muestra de “la situación real”.

Foto: Tomada de Internet

Mismo modelo que en la influenza H1N1

Este método de vigilancia se empezó a desarrollar durante la última pandemia de enfermedades respiratorias (de 4 en las últimas décadas), la de la influenza AH1N1.

Actualmente el mismo modelo se usa para detectar brotes de influenza entre la población. Cuando en alguno de los hospitales que son parte del sistema de vigilancia encuentran un caso con temperatura mayor a 38 grados, tos fuerte y cuyos síntomas lo hayan llevado al hospital en los últimos 10 días, entonces se vuelve un sujeto sospechoso.

A estas personas sospechosas se les hace una prueba para un virus determinado, normalmente influenza. Si da negativo, se hace la prueba con otros virus de temporada, ahora en en vez de buscar influenza, la primera prueba que hace centinela es la del coronavirus.

Línea de contagio

Hasta el momento, el gobierno ha llevado un registro de los casos de los que puede rastrear la línea de contagio, es decir, que saben de dónde vino y quién es la persona la que importó la enfermedad y si la transmitió a otras personas. Sin embargo, por la viralidad de la enfermedad, dicho rastreo será imposible.

La OMS llama a este método vigilancia basada en eventos, que sirve para detectar rápidamente “eventos respiratorios inusuales”, como la aparición de un nuevo virus. A pesar de que este tipo de vigilancia se usa para detectar nuevas cepas peligrosas para la humanidad, no es bueno detectando brotes del mismo virus, es decir, cuando en una comunidad varias personas tienen la enfermedad. Para ello, es mejor llevar a cabo sistemas de vigilancia basados en indicadores, como la vigilancia centinela.

“Lo primero que se va a buscar ya no serán sólo casos de antecedente de viaje al extranjero– como se ha hecho hasta hoy–, sino que el modelo centinela buscará casos en la comunidad que cumplan con diagnósticos o criterios de una infección respiratoria aguda”, explica el director de Epidemiología José Luis Alomía.

Primero, el sistema de vigilancia detecta los casos sospechosos (personas en el hospital con fiebre y tos severas). Después recopila datos esenciales de los pacientes como sexo, edad, fecha de inicio de la fiebre y otros factores de riesgo y los pone en una base de datos. Además toma de muestra de vías respiratorias para hacerles pruebas, que ayudan a entender las diferencias diversos varios tipos. En el último paso, el sistema analiza los datos de los pacientes y arroja resultados para entender la enfermedad a una escala mayor.